Desde noviembre de 2020, varias propuestas en Cochabamba se fusionan en un solo espacio: Paseo Aranjuez. Se trata de uno de los nuevos epicentros de entretenimiento en la ciudad del valle. Dos imponentes torres conforman el edificio que combina una lógica ecoamigable e inteligente con detalles precolombinos incaicos, tallados sobre técnica árabe, en las paredes y las columnas de construcción.
Este proyecto empezó a gestarse 10 años atrás, con las propuestas del empresario cochabambino Orlando Ortiz. “Nace simplemente del enamoramiento que tiene la familia con la ciudad que nos vio nacer. Es una retribución”, cuenta Paola Ortiz Oporto, gerente del lugar. “Armamos un proyecto familiar con mi padre y mis hermanos en el que se pueda apostar por Cochabamba y su cultura”.

“El edificio empezó a construirse en 2016. Pensábamos concluirlo en 2019, pero con los problemas sociopolíticos de por medio, la inauguración fue un año más tarde. Luego llegó la pandemia y tuvimos que tomar la decisión de lanzar y abrir todo. Fue un motivo para olvidarse del estrés que se vivía por estar aislado”, dice Ortiz.
En la planta baja, lugar de bienvenida, se dispone La Galería, el espacio donde artistas nacionales exponen sus pinturas y esculturas, sobre una pared de sal que fue llevada desde el salar de Uyuni, a la vista del público. “Proponemos un nuevo formato, un boutique mall. Decidimos crear una instalación, no solo en La Galería, sino también en el último piso, para que los artistas puedan mostrar sus obras de forma gratuita. Queremos crear una plataforma para que haya una difusión de los nuevos talentos”.

“La propuesta mayor es la oferta de cultura al paso. Mucha gente no llega a apreciar el arte porque los espacios son limitados y cerrados. No solo queremos recibir músicos y humoristas de stand-up comedy, sino también pintores, escultores, escritores que puedan presentar su producción abiertamente”, comenta Ortiz.
Más de 60 locales, que reciben entre sus paredes a marcas internacionales y diseñadores nacionales, renuevan sus vitrinas constantemente. Pero la propuesta más fuerte se encuentra en el último piso, donde se ubica la denominada Terraza Gourmet. En ella, comida de todo tipo, bebidas y música —conciertos grupales, solistas y danza— se fusionan.

Para uno de los restaurantes, la cultura española fusionada con la estadounidense busca renovarse en el paladar cochabambino. “Churros Calientes es una línea hispánica que creció hace una década en Los Ángeles. La propuesta es generar el producto aquí. Si conquistas al público cochabambino, has conquistado a tres cuartas partes del planeta entero”, señala Paúl Suárez, gerente y chef peruano.
Con esta terraza, con La Galería y sus vitrinas, sobre la avenida América, en una cuadra decorada con árboles y luces que ambientan la esquina Pantaleón Dalence, Paseo Aranjuez anima la ciudad valluna y se ha convertido en la nueva atracción para quienes visitan esta tierra.








