Una experiencia en concreto detonó en 2014 la vida en movimiento de Josué Rúa, joven de 25 años y estudiante de Creación y Desarrollo de Empresas en la Escuela de Negocios de la Universidad Católica Boliviana. “Fui a realizar un voluntariado a Brasil con la organización AIESEC en la ciudad de Volta Redonda, a dos horas de Río de Janeiro. Debía enseñar inglés y español a niños en el marco de un programa de prevención contra las drogas. Sentí lo que era hacer lazos de amistad con personas de otros lugares”, recuerda.
“Fue tan fuerte el impacto que, en aquel entonces, con 19 años, me forcé a buscar pequeños trabajos para poder ahorrar y estudiar. Iba caminando de mi casa a la universidad todos los días para ahorrar en el pasaje. Un año más tarde, pude volver a Brasil a visitar a varios de mis amigos”.
Cada viaje implica un nuevo lugar, una ruta diferente, una lista de ciudades y varios viajes a dedo en el camino. Desde hace cinco años, Rúa viaja cada vez que puede y que su ahorro le permite a un destino que antes no conocía. Hasta el momento su lista, su memoria y sus ojos registran 30 países. Wanderlust—la pasión por viajar y por conocer destinos— es un concepto que en los últimos años cobró mayor relevancia en los jóvenes que buscan salir de su país y se ha convertido en el modo de vida de Rúa. El método previo a Brasil funcionó y empezó a repetir la fórmula hasta conocer más de tres decenas de países y muchas ciudades.
“Cada vacación visitaba un nuevo lugar y así durante cinco años pude conocer 30 países. Los viajes despertaron una curiosidad muy fuerte por las culturas. Empecé a leer mucho sobre historia, sociología, filosofía y antropología. Viajar para mí fue un gran catalizador de desarrollo personal”.
Los destinos, entre ellos Portugal, Eslovaquia, Suiza, Países Bajos, Bélgica, España, Andorra, Luxemburgo, Hungría, Croacia, Austria, República Checa, Alemania, Grecia, Rumania, Bulgaria, Macedonia, Kosovo, Polonia, guardan anécdotas particulares, como sucede con Suiza, donde Rúa escaló la cima del Pilatus, una de las montañas más altas de los Alpes. De aquellas historias surgieron dos proyectos: talleres de fotografía con celular y un podcast sobre viaje.
Registrar los lugares visitados con imágenes se fue convirtiendo en una actividad apasionante. Poco a poco Rúa fue desarrollando un acercamiento a la fotografía que lo llevó a ganar un concurso de la Universidad de Regensburg en Alemania. “Iba a tomar una foto al revés, de cabeza y la narrativa fue la siguiente: al llegar a Alemania quería vivir en Berlín, pero me quedé en esta ciudad. Con el pasar de los días mi perspectiva fue cambiando”.
Hace un tiempo decidió compartir su técnica mediante talleres. “Lo hacía con celular porque no pude ahorrar para una cámara y porque es algo que tenemos a la mano”. Recientemente compartió un curso de fotografía móvil en La Paz, en el cual enseñó a usar programas de edición, además de dar a conocer las técnicas básicas para componer una fotografía profesional.
Pero las fotografías no fueron la única forma de mostrar viajes, Rúa también grabó sus historias. “Al mochilear por tantos países es imposible no tener aventuras y anécdotas muy bellas por contar. Un día agarré mi teléfono y empecé a grabarme contando mis anécdotas, refiriéndome a la historia de esas ciudades, y dar recomendaciones de viajes. Casualmente todavía no había un podcast en Bolivia sobre viaje, entonces fue el primero”.
La pandemia significó una pausa en sus viajes, pero el joven viajero pasa esta etapa en su ciudad favorita, aquella que escoge entre las conocidas. “Antes de viajar a otros países tenía la impresión de que La Paz era una ciudad pequeña, fría y caótica. Pero luego pude darme cuenta de que es una ciudad única. En Europa las ciudades siguen un patrón y son similares, igual que sucede con Argentina, Brasil y Perú; la nuestra se distingue de todas ellas y tengo suerte de vivir aquí”.
Luego de este intervalo, Rúa planea recorrer el “Eje del mal” (Siria, Afganistán, Irak y Palestina), conocer el sudoeste asiático y visitar México, además de concretar un proyecto fotográfico y dar el taller de fotografía con celular en todo el país.







