Las luces estaban apagadas cuando la Medusa se introdujo en la tina del Baño Público. Su cuerpo comenzó a moverse lentamente, destellando una luz fluorescente de color azul, y luego verde. El ambiente envolvió el espacio evocando las profundidades del mar. No sé cuánto duró el espectáculo, parecía que el tiempo se había desvanecido ante el brillante espectro.
Esta mítica habitante marina fue creada en Barcelona por dos artistas lumínicos, autodenominados artesanos digitales: la boliviana Heidi Valda y el español Javi Albo. Es una escultura 3D impresa en silicona, que se coloca a modo de sombrero. Funciona con energía neumática, moviéndose a través del aire y simulando la proteína luciferina de las medusas mediante la fluorescencia.
Estos fantásticos seres habitan los mares desde hace 700 millones de años, están entre los animales más antiguos del planeta. Y, aunque no tengan cerebro, ya que son una masa de agua, han sobrevivido todos los procesos de extinción animal y tienen la habilidad de gobernar mares enteros. Sus largos tentáculos pueden envenenar a sus presas hasta dejarlas paralizadas.
La noche del 30 de julio, el artista Ëashu Sul interpretó a Medusa en el Baño Público. Un espacio alternativo ubicado en un antiguo edificio de Sopocachi. Nada más íntimo y relajante que un baño, para disfrutar la mística que propone Medusa.
Baño Público surgió durante la pandemia, cuando los espacios de encuentro artístico se cerraron. Por eso, Ivi Viscarra comenzó a danzar y filmarse en el baño de su departamento. La comodidad del espacio le permitió invitar a gente y, poco a poco, montaron un espacio que, a la manera de Marcel Duchamp, eleva un espacio simple y cotidiano, como es un baño de familia, a un espacio de artes escénicas.
Seguramente, a todos les resultará familiar la experiencia de ingresar al Baño Público, primero se hace fila, luego se paga una moneda y recibes un pedazo de papel higiénico envuelto. Al ingresar, debes tomar asiento y disfrutar, como ya lo dije, puedes olvidarte del tiempo. La salida invita a sentarte en la sala del departamento para reflexionar, junto a otras personas, sobre tu experiencia y también sobre el proceso de creación artística (desmontaje de la obra). Hábito digno de agasajar, pues no es posible realizarlo en cualquier mingitorio de la ciudad.
Medusa reivindica lo macabro, lo oculto y la majestuosidad que hay en la monstruosidad femenina. Un cuerpo maltratado, ultrajado, castigado que, según la mitología griega, pasó a vivir a las profundidades del mar. La joven y hermosa Medusa fue violada por Poseidón, el dios de los mares, dentro del templo de la diosa Atenea, que sintió la profanación de su espacio. Entonces, la castigó transformando sus largos cabellos en serpientes y maldiciendo su mirada, que tiene el poder de convertir en piedra a quien mirase.

La metáfora de la petrificación está relacionada al veneno que destilan las medusas para paralizar a sus presas. Asimismo, estar frente a Medusa te deja inmóvil. Al menos fue la impresión que tuvimos aquí, donde el mar y sus habitantes se tornan inalcanzables. Antes de esta presentación, la obra fue expuesta varias veces en Barcelona: en el festival de artes digitales y música electrónica MUTEKES; en dos fiestas electrónicas Checkpoint y en la casa que ocupa Bank Expropiat, donde fue interpretada por la drag queenSkorio.
En palabras de Heidi Valda, se trata de una obra multiespecie que rompe con la dicotomía humano/animal, invitándonos a reflexionar sobre la organización social de estos seres marinos, dueños de los mares, y con esto también de la gran mayoría del planeta. Inspirada en la activista Donna Haraway, insiste en la conexión que necesitamos las mujeres, indígenas, jailonas, clasemedieras, afros, trans, lesbianas, seropositivas y neurodivergentes, para organizar la resistencia feminista desde la “sororidad tentacular”.
La leyenda de la obra dice que el espíritu de la diosa Medusa es resguardado por las medusas marinas, que lograron invadir los mares de Poseidón y, día tras día, festejan su triunfo montando hermosas coreografías que mutan en diferentes estados lumínicos.







