Yo siempre he creído en las alianzas”, cuenta con entusiasmo Martina Eguino (26), dueña de la idea de la Recoleta en La Paz, el nuevo ecoespacio ubicado en la avenida Sánchez Lima (en el pasaje Carranza) y abierto todos los días de 10.00 a 21.00. El proyecto, sin embargo, tiene su precedente en el otro extremo del país: Recoleta Santa Cruz, instalado en el barrio de Equipetrol desde julio del año pasado, ofreciendo desde aromaterapia y degustación consciente, hasta vestimenta sustentable y comida vegetariana. Las pioneras de la propuesta en la ciudad cruceña son Cinthia Zeballos de Salvé Bolivia y María Laura Castedo, Valeria Hinojosa y María Julia Castedo de Ecomentalízate, una tienda multiproducto eco friendly.

Por aquella creencia en los lazos, Eguino decidió trasladar aquella novedosa oferta a la ciudad de La Paz. “El año pasado les escribí a las personas de Ecomentalízate apenas supe de su tienda. Fuimos junto a mi tía Victoria Ossio, del refugio de animales Senda Verde a conocer Recoleta. Cuando llegamos, dijimos ‘esto es más que una tienda eco, esto es una casa’. Mi cabeza explotó y les dije que me gustaría hacer una alianza, que es en lo que creemos”, recuerda. Hoy, Recoleta Santa Cruz, decorado completamente con elementos reciclados, tiene más de 60 submarcas que ofrecen sus productos.
Una antigua casa de Sopocachi acoge esta nueva propuesta. Cada marca, con su propia decoración, se acomoda en un ambiente del inmueble en específico. Música de fondo. Un café en el living. Espacios cerrados, y otros abiertos, resguardados por los árboles. Dos pisos de oferta y los patios. “No quisimos cerrarnos al nicho de la zona Sur. Esta fue la primera casa que vimos, nos encantó la vibra, que sea retro y que tenga grandes espacios. Decidimos tomarla de inmediato”, relata Eguino. Hoy Botanika, Salvé, Ayurveda, Ecomentalízate, Bru Coctelería Artesanal, Ágape por Green Salad, Senda Verde y Lectura son algunas de las tiendas que acomodaron sus productos en la residencia de antaño.

Propuestas locales y sustentables
Las marcas están tejidas por un mismo hilo: los productos sustentables. “La idea nace de la necesidad de la ciudad de tener espacios donde el gasto sea más reflexivo. Quieres comer local, hay productos para ello; quieres comprar ropa de segunda mano, pero modernizada, está Salvé; y así sucede con las diversas marcas”. Pero el consumo consciente es solo el plus. El objetivo mayor es que Recoleta sea un rincón donde la gente coincida.
“Que sea un lugar de encuentro, que la gente venga porque le gusta el ambiente, los productos, los tragos, el café y la comida; en fin, que se sienta en casa. Las personas pueden quedarse horas trabajando y estar cómodas”, explica Eguino. A ello se suma una propuesta que se irá forjando paulatinamente: una agenda cultural con arte completamente local y, en algunas ocasiones, con un propósito mayor.
Hace unas semanas, Recoleta reunió a los músicos Vero Pérez, Prana, Agadá, Piel Morena, Nia Cole y Poche Ponce en beneficio de los bomberos voluntarios que combaten los incendios en la Chiquitanía. El evento fue organizado por el movimiento juvenil en Bolivia Fridays For Future.
“El objetivo fue que la gente sepa que se puede ayudar así, pasando un momento ameno, y ser conscientes de lo que sucede en el país”, comenta Eguino.
“Si hay gente de teatro, si hay poesía… la idea es tener siempre algo, desde actividades para niños hasta música en vivo. Estamos intentando ser un centro donde siempre haya eventos. Lo ideal sería tener una lista de acontecimientos mensuales, pero por ahora soy solo yo y se me hace difícil. Que venga una banda, por ejemplo, implica varias cosas: el sonido, los instrumentos y demás, que iremos trabajando de a poco”, señala.
Mientras tanto, Recoleta espera a sus visitantes paceños para una renovada experiencia sustentable.
Fotos: Rodwy Cazón







