CINE
Cate Blanchett redefine a la femme fataleen la película de Guillermo del Toro El callejón de las almas perdidas. En su papel de Lilith, es una de las tres mujeres que se cruza en el camino de Stanton Carlisle (Bradley Cooper), un errante oportunista que no se detendrá ante nada para reescribir el mundo según sus propias reglas.
Basada en la novela de William Lindsay Gresham, la cinta está escrita por Del Toro y Kim Morgan. Dos veces ganadora del Óscar por sus papeles en Blue Jasminey El aviador, ha recibido numerosas nominaciones por Elizabeth, Escándalo, Elizabeth – La edad de oro, I’m Not Therey Carol.
—¿Qué le atrajo de El callejón de las almas perdidas?
—No conocía la novela sobre la que estaba basada, pero había visto la película de Tyrone Power y Joan Blondell. Siempre me fascinaron las historias, narraciones, imágenes que están ambientadas en el circo. Me atrae ese tipo de estética e historias no convencionales. Pero para mí, obviamente, por sobre todas las cosas, lo que me atrajo fue trabajar con Guillermo. No me hubiera importado de qué era el papel, o de qué se trataba la historia; yo estaba para hacerlo. Pero también me atrajo muchísimo la oscuridad de la historia. El hecho de tener un antihéroe en el centro de la historia. Alguien que rompe y tuerce las reglas y se sale con la suya, y de algún modo transforma esta cuestionable victoria en un manifiesto sobre cómo vivir una vida exitosa. Stan tergiversa la verdad para justificarse a sí mismo. Y yo interpreto a un personaje que señala eso; que lo denuncia. Lilith fuerza a Stan a ver quién es realmente. Era imposible decir que no, realmente.
—¿Cómo describiría a Lilith?
—Es similar a la arquetípica femme fatale. Es ambigua, difícil de conocer y llena de secretos, pero supongo que lo que describe a la femme fatalees esta suerte de figura de sirena quien, sin una razón en particular, quiere llevar a un hombre a su perdición. Creo que la vuelta de tuerca contemporánea aquí, la forma de abordar el tropo de Guillermo y Kim, es que a causa de su propio dolor, que se insinúa en la película, Lilith quiere que Stan se desenmascare a sí mismo. Y ella no quiere solo hacerlo caer, sino derribar todo el sistema del que él quiere formar parte y dominar. De modo que hay un propósito en lo que ella hace. No es la destrucción por la destrucción misma. Quiere sacar a la luz esa hipocresía y oscuridad ocultas, o al menos empujarlas hacia las llamas.

—Complicando la noción de femme fataleestá la idea de que ella hace lo correcto al desenmascarar a Stan. ¿Encontró algún tipo de catarsis en sus acciones?
—Bueno, es una victoria extraña porque las personas que realmente están manejando los hilos nunca son realmente derrotadas. Siempre habrá más Ezra Grindles listos para triunfar en ese sistema, y aún sigue muy vigente. Ella sabe cómo desenvolverse en ese sistema, mientras que Stan subestima su poder. Stan puede romper uno o dos reglas y salirse con la suya, pero ella es lo suficientemente inteligente como para saber que en realidad no puedes llegar a quebrar el sistema. ¿Eso la hace ser una cínica o una realista? No lo sé. Pero sí sabe cómo moverse mientras que Stan, no. Así que, no fue realmente catártico. Honestamente, fue muy claustrofóbico. Yo estaba dentro de ese set deslumbrante que parecía un test de Rorschach tridimensional, y realmente no me moví de allí. Fue como estar dentro de un vicio psicológico durante las semanas que estuvimos allí. Con todo ese art deco, que en cierto modo me recordaba a cuerpos muertos en las paredes.
Dicho esto, me fascinó trabajar con Bradley. Todo mi material era con él, y nunca habíamos trabajado juntos. Fue algo realmente exquisito. Y como Guillermo sentía un gran afecto por Lilith, a pesar de la oscuridad de la historia, siempre reinaba una atmósfera animada al trabajar con él. Por más que su oficina fuera sofocante, no era así. La experiencia de hacer la película fue todo lo contrario. Fue una experiencia extraordinaria, un verdadero placer.
—En un momento dado, Lilith muestra las cicatrices que tiene en el pecho, aunque no se nos da ningún detalle sobre cómo las obtuvo. ¿Le daban ganas de saber más?
—Guillermo adora las historias de fondo. Le encantan los personajes que guardan secretos, a los que aluden, pero que no se develan a los demás personajes. No son necesariamente puestos sobre la mesa para quedar a la vista de todos. Así que, tiene una relación muy directa y personal con estos personajes. Está involucrado en cada una de sus realidades, y por ende, con los actores que los encarnan. Es un diálogo bastante inusual, y la película se convierte en una historia diferente según desde la perspectiva de qué personaje la veas.
En el caso de Lilith, conversamos mucho sobre eso. Había un momento en el guion en el que ella se desnudaba el pecho. Le dije: “Bueno, eso está muy bien, ¿pero por qué está haciendo eso?” Porque se puede desnudar psicológicamente. Así que, si alguien va a descubrir su torso, ¿por qué razón lo haría, si no es para excitar? Conversamos mucho sobre el concepto del “freak”, y cómo Lilith podía tener una cicatriz física que aludiera a la oscuridad en el mundo de Grindle. A Guillermo le entusiasmó muchísimo la idea de que Lilith tuviera estas cicatrices, y qué podía significar eso para ella, aunque solo se hiciera alusión a eso en la película. Todo surgió a partir de las conversaciones con Guillermo, porque con él, nada está descartado hasta que no lo desecha.
—Concluyó su trabajo en el filme antes de los confinamientos por COVID19 en todo el mundo. ¿Qué sintió al ver finalmente la película unos 18 meses más tarde?
—Fue raro, si bien cuando pienso en los últimos 18 meses, creo que puedo dar cuenta de cada segundo, casi siento como si no hubiera pasado el tiempo. Fui sumamente afortunada, hay otras personas para las que ha sido increíblemente duro, y me quedo corta. Pero para mí fue una experiencia muy rara donde siento como si hubiera esta enorme brecha de tiempo desde que terminamos de rodar hasta ahora, y sin embargo también siento como si hubiera sido ayer. Entretanto, estuve haciendo algunos fragmentos de Pinocho con Guillermo, así que nos mantuvimos en contacto todo el tiempo. Y obviamente la posproducción de El callejón de las almas perdidas fue complicada porque debió hacerse todo en forma remota.
Lamenté no poder ir al estreno en Nueva York, pero pude ver proyectada la película en un cine en Berlín, donde estaba rodando con Todd Field. Esta no es una película que vayas a querer ver en tu laptop, sino una que querrás ver en el cine. Así que, estaba emocionada de ver todo el material que me había perdido, incluida la feria. Guillermo me mostraba fragmentos, y yo había estado en la experiencia de RV en preproducción que te mostraba cómo se vería la feria. Pero, claramente, no tiene relación con verla en la pantalla, cómo está editada. Y verlo desde la perspectiva de Stan. Era aterrador y una delicia al mismo tiempo. Lo cual como que encaja con una película de Guillermo (ríe).
—¿Cómo describiría la experiencia de trabajar con Guillermo?
—Guillermo es muy directo y honesto, y adora que lo sorprendas. Es tan increíblemente práctico. Es muy, muy abierto, pero también tiene un objetivo muy claro. Así que, está dispuesto a escuchar las sugerencias más alocadas y excéntricas, considerarlas, y luego determina: “Sí, eso es genial”, o, “no, eso no va a funcionar”. Y si dice que no, te dirá exactamente por qué no va a funcionar; toma todas las ideas y contribuciones de todos con el máximo respeto. Y no es pura palabrería: está tan abierto a todas las sugerencias, y creo que así de amplio y de elástico es su desafío.
Perfil
La actriz Catherine ‘Cate’ Élise Blanchett nació el 14 de mayo de 1969 en Ivanhoe, Australia. Ha ganado los cuatro premios más importantes del cine: dos Premios Óscar, tres Globos de Oro, tres Premios BAFTA y tres Premios del Sindicato de Actores.







