ESCAPES
Florence Nightingale nace un 12 de mayo de 1820 en Florencia, Italia. De familia con fuerte tradición religiosa, finge una alucinación en la que dice que fue inspirada por Dios para cuidar a los enfermos. Es así que renuncia a una cómoda posición social para trabajar al cuidado de pacientes.
Se forma como aprendiz desde 1844 y en 1853 llega a ser supervisora, desalineándose del manejo tradicional de la enfermería de la época, que se basaba en oraciones y buenos deseos, pasando a una organización y asistencia más científica, de la mano de una rigurosa formación del personal.
Se populariza su trabajo de 1854 a 1856, cuando por invitación de la corona británica acude a la guerra de Crimea para ayudar en el cuidado de los soldados de la Reina Victoria. Pese a la tradicionalidad religiosa médica y las malas condiciones de trabajo y sanitarias, logra disminuir la tasa de mortalidad en campamentos de refugio. Se destacó su labor de 24 horas por siete días a la semana. Ella visitaba a sus enfermos acompañada de una lámpara, de ahí que se la conocía como “La Dama de la Lámpara”.
De regreso de la guerra, actúa en beneficio de las mejoras en el cuidado de pacientes, sin embargo sufre de espondilitis anquilosante, lo que le postra en su lecho, muriendo a sus 90 años, un 13 de agosto de 1910.
En la espolitis anquilosante se osifican e inflaman los ligamentos de la columna vertebral y las articulaciones de las caderas.
Se debe recomendar a estos pacientes ejercicio regular, dormir sobre un lecho duro y sin almohada. El tratamiento se centra en el control del dolor con medicamentos. En honor a Florence Nightingale, el día de su nacimiento se recuerda el día de la enfermera.
(*) Dr. Aníbal Romero Sandóval En esta sección se abordan patologías relacionadas con personajes de la historia.







