El futuro no siempre está adelante. En muchos pueblos indígenas se percibe que el pasado está por delante, pues es lo que podemos ver; mientras que el futuro está atrás, invisible a nuestros ojos. El artista contemporáneo y fotógrafo Julio González Sánchez exhibe la muestra Mirar atrás en la sala Marcelo Araúz en la Casa Melchor Pinto de Santa Cruz de la Sierra, en la que reflexiona sobre las percepciones que existen sobre los indígenas y el lugar que tienen y se les da en la sociedad.
“El atrás está relacionado al pasado y en estos retratos ese pretérito refiere a historias ancestrales heredadas que luchan por sobrevivir. Son humanos que cargan con legados que de alguna manera los vuelven extraños en tierras propias. Dar la espalda a la globalización, para evitar la desaparición de sus culturas. Dar la espalda a los gobernantes que los utilizan como discurso, pero que no atienden sus necesidades reales. Dar la espalda a los otros. ¿Y para los otros mirar la espalda y no el frente? Como espectador, ver la espalda obliga a reconocer el punto de vista de estos pueblos que se resisten al olvido de un mundo que no los quiere tener de frente”, explica el premiado artista cruceño en el texto curatorial que acompaña a sus imágenes.
Las fotografías han sido tomadas en blanco y negro, con un fondo neutro despojado del paisaje en el que suelen desenvolverse estas personas, para resaltar las texturas de la piel, la indumentaria y accesorios, explica el autor.
Las imágenes —que miden 90×135 cm— muestran de espaldas a jóvenes violinistas de Santa Ana, a guarayas con sus panacús (cestos tejidos con hojas de palma que se cargan en la espalda), ayoreas y personajes folklóricos, como los abuelos chiquitanos y los macheteros.
En esta muestra, el artista sitúa al espectador detrás de los personajes: ¿Quién está delante de quién? ¿Qué vemos en las espaldas de otros cuando en la vida diaria evitamos mirarlos de frente? ¿Será que de espaldas nos vemos/sentimos “iguales”?
FOTOS: JULIO GONZÁLEZ







