Polleras al viento que giran como sombrillas abiertas gracias al movimiento de las caderas que van de un lado a otro al son de los acordes de la morenada es algo que se ve en la entrada de la fiesta del Señor Jesús del Gran Poder, que este 2022 se celebrará tras dos años de ausencia a causa de los golpes de la pandemia del coronavirus.
Esta prenda elemental de la chola paceña se ha transformado en las guías, llamadas también figuras, de los bloques de las fraternidades, pues ahora ellas portan polleras más cortas de lo que solían ser a mitades del siglo XX, además de los modelos con pequeñas alforzas o bastas que ahora se han perdido, resalta Rosario Aguilar, diseñadora de moda de alta costura inspirada en la mujer de pollera.
Corsés apretados y escotes pronunciados son otras características en estos trajes. Sobre estas peculiaridades, Aguilar dice que el corsé fue rescatado como una prenda que usaban las señoras de antaño, pero que el escote es algo que se implementó recién, ya que antes no era parte del modelo de la vestimenta, porque las señoras eran más recatadas.
En cuanto a las texturas, éstas también cambiaron. “Ahora se implementan transparencias en lugar de las blusas de encaje fino que se usaban en los años 1940 y 1950, además de las mostacillas, lentejuelas y el contraste con colores fuertes, que antes eran más bien pálidos”.
Otra particularidad que Aguilar remarca es el uso de botas en la chola de antaño —aspecto que las guías recuperan—, versus los zapatos planos que ahora la mujer de pollera utiliza para su comodidad.
La vestimenta como distinción
Según Aguilar, la ropa de las figuras trata de conservar el estilo de la chola antigua. Portando prendas como la pollera, las enaguas, los guantes y el corsé con mucho encaje, además de las botas y la cartera, tratan de evocar lo que antes utilizaba la chola paceña tradicional. Este estilo antiguo que llevan las guías las diferencia de las mujeres de pollera que bailan en los bloques de las distintas fraternidades.
Pero entre los bloques de una misma fraternidad también hay diferencias en sus atavíos, subraya la diseñadora de moda. “Su ropa siempre es distinta porque cada bloque tiene su nombre propio y se diferencia por colores diversos. Pero la vestimenta de la tropa de las señoras de pollera es decisión de la pasante, que elige con el artesano para que toda la tropa tenga un solo color; en los bloques, en cambio, pueden ser grupos de 10, o de 20 parejas que eligen la ropa para acompañarlas”.
Respecto al tema de los trajes de las fraternidades, éstos difieren sobre todo porque en la entrada existe una especie de concurso en que se elige quién lleva la mejor ropa, cuál tiene el mejor color, el mejor diseño, etc. Es por eso que cada diseñador es elegido por el pasante, quien supervisa los colores y diseños con alforzas grandes o pequeñas, y con apliqués de mostacillas o brillos para resaltar la fraternidad, remarca Aguilar. “Si la fraternidad obtiene un galardón por la vestimenta, entonces gana. Son puntajes que responden a diferentes características, los cuales son acumulativos, y cuando la suma es alta, es un logro de los artesanos”.
La Asociación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder dispuso que no se cambie el estilo de la vestimenta, por lo que el uso de la manta es obligatorio, así que las cholas no podrán entrar solo con corsé.
“Si bien la ropa entre fraternidades difiere por esa competencia que hay entre ellas, la vestimenta en el Gran Poder también sería un símbolo de distinción y una muestra del poder económico porque se acompaña con accesorios de oro, como aretes, anillos y topos”.
Así, las calles por las que avanza la entrada de Gran Poder no solo se convierten en el escenario de la danza folklórica y los rituales religiosos, sino también en la más importante pasarela en que las tendencias de moda en cuanto a ropa de chola paceña se refiere, han encontrado la más importante vitrina del año.







