Aunque 2020 ya suene lejano, han pasado solo tres años desde que la pandemia obligó a transmutar la presencialidad de los físico a lo virtual. El teatro también tuvo que adaptarse a las circunstancias y así lo hizo el taller Ser y Estar de Pati Garcia, que en su versión IX fue completamente virtual.
La virtualidad nos entregó la falsa convicción de que a través de Zoom, Meet o Whatsapp podríamos mantenernos en contacto durante un periodo de emergencia como fue el que vivimos. Sin embargo, ahora es asimilada en la sociedad como un nuevo ritual de cotidianidad. Es así que el taller Ser y Estar ha continuado desde la pandemia con la posibilidad de participar desde lo remoto, porque es innegable que nuestra presencialidad entendida como nuestro día a día se ha modificado, pues se incorporaron nuevos gestos físicos imperceptibles: como el encender un micrófono o el activar la videocámara, que se han instalado en nuestras rutinas.
Lo que en apariencia puede sonar como un dilema, una oposición semántica, casi una rivalidad entre presencialidad y virtualidad; se transformó en los talleres en una oportunidad de diálogo, un nuevo sendero narrativo; generando un espacio complementario que podría ser definido como un yin y yang en formato teatral, que es explorable y transitable por los mismos estudiantes del taller, permitiendo asistir desde cualquier parte del mundo: La Paz, Cochabamba, Santa Cruz o Berlín. La maleabilidad de este formato se convierte en un regalo: la oportunidad de estar presente desde cualquier parte del mundo.

Y Regalo es el nombre de la puesta en escena final de esta versión del Ser y Estar; nace de las intuiciones y creaciones colectivas de los integrantes del taller y, como menciona Sofia Carriquiriborde en su primera participación al taller, “fueron de mucha exploración de los antepasados y de los niños interiores que cada uno de nosotros tiene”.
Será una presentación que explorará la infancia y la melancólica, y si como bien dice Óscar Kellemberger, el músico de la obra, “la melancolía es algo personal y no hay recetas para llegar a ello”; la energía del grupo ha conseguido alcanzar lugares de un recuerdo que solo en un espacio tan generoso como el teatro es posible reconocer.
Recuerdos resignificados en metáforas visuales en una obra de teatro, gracias al talento pedagógico de Pati Garcia, serán compartidos con el público el domingo 25 de junio a las 20.00 en el Teatro Nuna (21 de Calacoto, parada del PumaKatari).
En esta época postpandémica es necesario recordar quiénes somos y de dónde venimos, cuál es la urgencia que nos impulsa y explorar nuevamente los vínculos afectivos que fueron modificados o interrumpidos. Que esta sea una excusa más, si es que faltara, para ir al teatro.
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REGALO
Actúan: Malory Balderrama, Camila Calasich, Sofía Carriquiriborde, Ignacio Céspedes, Claudia Córdova, Lanyor Cortez, Carol Challapa, Britany Chávez, Andres Chive, Sergio Cusicanqui, María Cristina Pol Endara, Rayner Escobar, Guillermo Flores, Guillermo Gómez, Nicole Gonzales, Michiel Hinojosa, Marcelo Huarachi, Paolo Iotti, Jessica Martínez, Nicolas Martínez, Carmen Medeiros, Devin Mercado, Valeria Miranda, Anna Montevilla, Fabricio Murillo, Isabel Nina, Letty Orellana, Jaime Ortiz, Valeria Pérez, Andres Pérez Sanabria, Mariana Ríos, Angela Rodas, Karen Rojas, Santiago Torrez, Fernanda Torrico, Wenceslao Urquizo. Dirección: Pati García Músico en vivo: Oscar Kellenberger Luces: Diego Ayala Fotografía, Arte y diseño en afiche: Dani Gandarillas Edición y registro: Marcelo Huarachi
Texto: Paolo Iotti
Fotos: Dani Gandarillas







