La Caja Nacional de Salud (CNS), a través de su personal del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de la Administración Regional La Paz, llevó su campaña de inmunización el jueves a la Facultad de Derecho de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Docentes, estudiantes y administrativos, incluida la población en general, acudieron a esta convocatoria, en la que fueron aplicadas 80 dosis entre Pfizer y Sinopharm, además de 10 vacunas de influenza a pocos días del pico de la quinta ola de COVID-19, previsto para la segunda y tercera semana de este mes según las proyecciones de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud.
A pesar de que la CNS vacunó ininterrumpidamente desde enero de 2021 cuando las primeras dosis de vacunas contra el COVID-19 arribaron a Bolivia, las campañas suelen intensificarse tras cada nueva ola. Es por eso que desde marzo de este año la CNS está llevando la vacunación a espacios públicos y privados con el objetivo de prevenir un desborde de casos positivos en esta ya próxima quinta ola.
“Como institución, nunca hemos dejado de vacunar. Como parte de las campañas, hemos visitado a varias empresas para hacer el proceso de vacunación, donde ofertamos la certificación de ‘Empresa saludable’, cuyo requisito para obtenerla era que el 95% de su personal recibiera la administración de las primeras, segundas y terceras dosis”, dijo Mario Patty Alejo, responsable del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), de la Administración Regional La Paz.


El responsable del PAI señaló que La Francesa, La Cascada, Ingeniería de Transporte Ltda., Laboratorios Coffar y SENASIR fueron las empresas que certificaron porque cumplieron con el requerimiento de acceder al tipo de vacunación que ofertaban.
Actualmente, esta institución sanitaria cuenta entre sus vacunas con la cuarta dosis, la cual es anual para completar el proceso de inmunización. Sin embargo, el contar con todas las vacunas no previene la infección, pero sí garantiza que el contagio no sea tan agresivo. “Los pacientes vacunados van a pasar el coronavirus como un resfriado común leve, no va a ser de mucha trascendencia”, manifestó Patty.
Subrayó también que las personas a quienes ya les dio COVID, pueden volver a reinfectarse, debido a la mutación del virus, como Ómicron, una de las variantes más contagiosas, que sigue presente en el país preponderantemente con sus subvariantes BA.1 y BA.2.
Patty explicó que los síntomas que presentan los pacientes contagiados en esta quinta ola son: dolor de garganta, disfonía, afonía, secreción nasal y fiebre. “Como estamos en invierno, podemos relacionar estos síntomas con un resfrío común, por lo que es de gran importancia que las personas que los padezcan se hagan una prueba de antígeno nasal para descartar que sea COVID”.


Respecto al número de contagios, el responsable del PAI informó que la semana epidemiológica 26 (del 20 al 26 de junio), la CNS registró una cantidad de 146 casos con relación a todo el departamento de La Paz; y, en la semana 27 (del 27 de junio al 3 de julio) se tuvo 76 casos reportados también a nivel departamental.
Patty aseguró además que los datos revelan que el registro de nuevas olas y el incremento de casos están estrechamente vinculados con actividades festivas, como últimamente sucedió con la Fiesta del Gran Poder, la cual dio entrada a la quinta ola del COVID-19 en La Paz.
Finalmente, el responsable del PAI recomendó enfáticamente continuar con las medidas de bioseguridad, ya que son una barrera eficaz de protección contra el coronavirus: la utilización del barbijo, el distanciamiento, el lavado continuo de manos y su desinfección, además de la vacunación. “Contamos con las vacunas Sinopharm y Pfizer para toda la población que aún no se ha vacunado. En los centros dependientes de la CNS las estamos ofertando, cuidando siempre la cadena de frío”, concluyó.








