Sólo el 5% de las empresas familiares en Perú están en manos de una tercera generación y es precisamente la sucesión generacional lo que más preocupa a este tipo de negocios, informó el director del Centro de Desarrollo de Empresas Familiares, José Antonio Torres.
El 30% de las empresas familiares se encuentran en manos de una segunda generación, pero entre los 15 y 30 años de existencia las empresas familiares tienen una mayor necesidad de profesionalizarse para mantenerse o seguir creciendo, indicó Torres.
Las compañías familiares que superan los 30 años de existencia se enfrentan a una convivencia generacional más activa y donde menos del 10% de las medianas empresas se convierten en grandes y menos del 1% en corporativas.






