Los derivados de créditos de riesgo vuelven a los mercados estadounidenses, tras haberse casi extinguido durante la crisis financiera (2008) que ayudaron a incubar, aunque ahora están sobre todo adosados a los préstamos para las empresas y no a las hipotecas inmobiliarias.
Estos productos financieros conocidos como CDO (obligaciones de deuda colateralizada o adosada a créditos), fueron calificados por el magnate Warren Buffett como “armas financieras de destrucción masiva”.
Hasta antes de la crisis financiera, estos derivados eran muy populares en los mercados y estaban adosados a préstamos hipotecarios estadounidenses, incluyendo a hipotecas de riesgo otorgadas a hogares insolventes.
Cuando explotó la burbuja inmobiliaria en 2008, el valor de estos títulos se hundió, lo que generó pérdidas por miles de millones de dólares para los inversores y ayudó a propagar la peor crisis financiera desde 1929.
El mercado de los CDO pasó de mover $us 520.000 millones en 2006 a 4.300 millones en 2009 y surgió un nuevo tipo denominado CLO, que funciona adosado a préstamos a empresas. “Hay una mejoría del mercado pero está lejos de volver a los volúmenes de antes de la crisis”, destacó Campbell Harvey, profesor de finanzas en la universidad de Duke.






