Carrocerías rutilantes, tecnologías de último grito y discursos optimistas. El sector del automóvil cierra hoy el Salón Mundial en París, con la seguridad de días mejores tras cinco años para olvidar.
El Mundial del Automóvil atrajo al menos a 1 millón de visitantes en 18 días. En los 125.000 m2 de exposición, 260 marcas, de ellas 71 fabricantes, rivalizaron en novedades y modelos de ensueño. Esta cita tiene lugar cada dos años alternativamente con Fráncfort (Alemania). Su última edición en 2012 estuvo marcada por la larga crisis de los mercados europeo y estadounidense, que empujaron a los fabricantes a realizar dolorosas reestructuraciones. Una vez más, la industria automovilística ha sido salvada por los países emergentes de Asia: China, primer mercado mundial, absorberá 24 millones de autos en 2014, y seguirá comprando coches a buen ritmo.






