La marca británica de coches de lujo Rolls-Royce registró en 2014 un nuevo récord de ventas por quinto año consecutivo, gracias sobre todo a los mercados de América del Norte, Europa y Oriente Medio.
Rolls-Royce, propiedad del alemán BMW, vendió el pasado año 4.063 vehículos, 12% más que en 2013, dijo en un comunicado el fabricante preferido de la aristocracia británica, cuyos modelos valen al menos $us 237.000. La marca “supera el listón de las 4.000 unidades vendidas por primera vez en sus 111 años de existencia”, se congratuló su presidente Torsten Müller-Ötvös. El modelo Ghost Series II, lanzado en noviembre, así como el Wraith y el Phantom son los pilares de estas ventas, que se han cuadruplicado desde 2009.






