Un grupo de ingenieros chilenos creó FreshWater, una máquina de uso doméstico capaz de instalarse en zonas remotas y que transforma por condensación el aire en agua a un bajo costo social.
“Es una solución doméstica que tiene un costo social de poco más de $us 300”, dijo Héctor Pino, uno de los inventores de FreshWater, quien recordó que esta tecnología se usa principalmente en prototipos de origen militar, pero a costos que superan los $us 5.000.
Según la Organización Mundial de la Salud, un total de 748 millones de personas no tienen acceso a agua potable de forma sostenida en el mundo y unos 1.800 millones más usan una fuente que está contaminada con heces. “Todo el mundo piensa en grandes soluciones como plantas desalinizadoras o embalses, y resulta que se han gastado miles de millones de pesos y todavía están con los mismos problemas”, dijo Pino.
El sistema del FreshWater captura las partículas de agua que se encuentran en la humedad relativa, forma una nube por condensación y esa nube hace llover.
“Luego pasa por un proceso de filtración, purificación y esterilización obteniendo entre 9 y 28 litros de agua diariamente sin sodio, sin fluoruro, sin minerales pesados, químicos o conservantes”. El dispositivo funciona al conectarlo a una fuente eléctrica de 220 voltios, o bien, a través de su propia batería o fuente solar. A medida que se va consumiendo el agua, el sistema se va llenando nuevamente.
En la comuna de San Pedro de Atacama, situada en uno de los desiertos más áridos del planeta, esta maquina logró generar 9 litros diarios de agua pura con una humedad relativa de entre 25 y 30%.






