Bolivia ya vendió hasta el momento al menos 1.325 toneladas (t) de cloruro de potasio que obtuvo como parte del proceso de industrialización de los recursos evaporíticos del salar de Uyuni, informó el Gobierno, que en principio tenía previsto alcanzar una producción anual de 700.000 t del producto desde 2014.
La Planta Piloto de Cloruro de Potasio, inaugurada en agosto de 2012, ya puso a la venta más de 1.000 toneladas, afirmó el 13 de julio del año pasado el gerente nacional de Industrialización de Recursos Evaporíticos de Comibol, Luis Alberto Echazú, quien después informó a la agencia estatal ABI que en esa gestión se vendieron también otras 325 t del fertilizante, además de 1.400 t de cloruro de magnesio.
Echazú efectuó las primeras declaraciones durante la firma del contrato con la empresa China CAMC Engineering Co. Ltd para la construcción, montaje y puesta en marcha de la Planta Industrial de Sales de Potasio, que desde 2018 comenzará a generar 350.000 t por año, un volumen que según la demanda del mercado podría subir a 700.000 t con una segunda línea de producción.
A la par de este proyecto, el Gobierno construye la Planta Amoniaco-Urea, que se prevé producirá unas 756.000 toneladas métricas (TM) de fertilizantes por año desde esta gestión —2.100 TM día—, de las que el 15% se destinará al mercado interno y el 85% a la exportación.
País tiene 16.000 km de salares
Los salares de Bolivia tienen una extensión de aproximadamente 16.000 kilómetros cuadrados, de los que 10.000 corresponde a Uyuni, 3.000 a Coipasa y 3.000 a otros más pequeños.
Opiniones
Héctor Córdova – El uso de esta tecnología es todavía escaso
“Todavía hay un fuerte recelo de esta energía alternativa y los carros híbridos y puramente eléctricos que están saliendo son todavía escasos, más ahora que ha bajado tan fuertemente el petróleo, lo que hace todavía apetecibles los vehículos movidos por gasolina o diésel”.
Luis A. Echazú – En Chile no nos aventajan en baterías
“En Chile nos llevan adelanto en veintitantos años de explotación transnacional de materia prima, no de cátodos ni de baterías. Digo transnacional porque son empresas extranjeras que, además, venden su producto para que sea agregado de valor en Europa y Asia. Lo mismo ocurre en Argentina”.






