Fructiva apuesta por la tecnología de congelación para maximizar el aprovechamiento de la fruta que se produce en Bolivia y para que los alimentos estacionales puedan ser consumidos todo el año.
“Generalmente se desperdicia, entre la cáscara y la pepa, un 25% de la fruta fresca que se compra como en el caso del mango. Fructiva ofrece el consumo del 100% de lo que se adquiere. Además, en ciertas épocas del año, 1 kilo de nuestra producto es más barato que la fruta fresca”, afirma Stephy Borth, gerente general de la firma.
Desde 2013, la empresa paceña promueve la conservación del alimento pelado y trozado a través de un proceso de congelamiento rápido (a -20 grados) y que permite preservar el sabor, nutrientes y vitaminas de la fruta fresca. Este proceso no incluye aditivos, conservantes, azúcar ni agua y permite al consumidor mantener la pulpa congelada por ocho meses.
La empresa ofrece hoy ocho tipos de fruta procesada para supermercados (frutilla, mango, piña, melón, kiwi, papaya, tumbo y maracuyá) y otras tantas variedades para restaurantes. “Está siempre lista para su consumo inmediato”, subraya Borth, quien exporta una parte de su oferta.
Fructiva está presente en los mercados de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Sucre y Tarija con precios que van desde los Bs 19 hasta los 25 por un empaque de 600 gramos que rinde 10 vasos.






