Las instancias de transparencia y lucha contra la corrupción que deben tener todas las entidades financieras y empresas con participación accionaria del Estado a partir de la promulgación de Ley 974 serán complementarias al trabajo que inició ese año la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP).
En marzo, el Gobierno puso en marcha la OFEP —Dependiente del Ministerio de la Presidencia— con el fin de garantizar la eficiencia, transparencia y rentabilidad de las firmas estatales a través de diversos mecanismos de fiscalización.
La Oficina “en el fondo es casi como un superministerio (…), va a tener la capacidad de meterse a todas las empresas, independientemente de quién sea el ministro, por encima del ministro, para tener información”, subrayó el vicepresidente Álvaro García Linera.






