Sinohydro comenzó a realizar talleres de cultura organizacional entre sus trabajadores chinos y bolivianos “para promover armonía en las relaciones laborales a través de una mejor comunicación”. Así se convirtió en “la primera empresa china” en adoptar este tipo de iniciativas en Bolivia.
La primera experiencia se realizó días atrás en el campamento principal de Padilla-El Salto (Chuquisaca). “Ahora los funcionarios chinos saben qué aspectos deben mejorar y nosotros también. De esa manera, estoy seguro de que superaremos los problemas y tendremos un mejor clima laboral”, apuntó Arcil Campos, administrador del proyecto carretero.
Conocer las percepciones, buenas y malas, que los bolivianos tienen sobre los chinos, y viceversa, “con seguridad nos ayudará a corregir actitudes y establecer una serie de reglas que hagan posible una mejor convivencia”, sostuvo Xueru Zhao, funcionaria de la obra, según una nota de prensa de la firma, la que en varias oportunidades fue acusada de cometer abusos contra sus trabajadores locales.
La compañía, une de las siete más grandes de China, llegó al país en 2013 y se adjudicó al menos cuatro grandes obras: el tramo Ichilo-Ivirgarzama de la doble vía Cochabamba-Santa Cruz, por “$us 107 millones”; la primera fase de la Hidroeléctrica San José, por $us 124 millones; la carretera Padilla-Salto, por $us 82 millones; y la doble vía en El Sillar, por $us 426 millones.






