La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) admitió que parte de los combustibles que se comercializan en las zonas rurales sirve para alimentar el negocio ilícito de los vehículos indocumentados por lo que prepara una norma para frenar el ilícito.
Este reconocimiento se dio luego de que el 29 de julio este medio publicó un reportaje que da cuenta de que centenares de coches sin placa operan en el transporte público de Caranavi, Mapiri, Irupana, Tipuani, Inquisivi y Apolo, y que de forma directa o indirecta se abastecen de carburantes en las estaciones de servicio de esos municipios paceños.
“Sí, han entrado al país. Hay vehículos chutos, en las provincias, en los Yungas, esa es una realidad. Y un chuto tiene que conseguir combustible como sea y lo consigue del mercado negro”, afirmó el 2 de agosto el director de la reguladora estatal, Gary Medrano, durante la presentación de su libro La nacionalización del pueblo.
“Si yo soy dueño de un auto legal, lo cargo (en una estación de servicio) y de éste le saco el combustible para el chuto, o sea, la gente se da modos”, acotó.
La Ley 913 de Lucha Contra el Tráfico Ilícito de Sustancias Controladas autoriza la venta libre hasta de 120 litros de combustible en ciudades capitales y “50 litros en provincias, áreas rurales o fronterizas con la presentación del documento de identidad”, comunicó el pasado martes a RTP el director de Transporte y Comercialización de la ANH, Northon Tórrez.
El reglamento del B-Sisa (Boliviana de Sistemas de Autoidentificación) prohíbe además la comercialización de carburantes que no cuenten con el tag del sistema o no posean placa de circulación, salvo maquinaria agropecuaria y las excepciones establecidas en las disposiciones legales.
“Las estaciones de servicio están prohibidas de comercializar (gasolina) a autos chutos. Lo que está permitido es vender en bidones hasta 30 litros como máximo y luego el transportista, el chofer, transporta ese combustible comprado en bidón al vehículo”, afirmó Carla Zuleta, gerente general de la Asociación de Surtidores (Asosur) de La Paz.
“Es legal comprar en bidones” para usar el combustible en el abastecimiento de barcazas, generadores de electricidad, motosierras y otras herramientas. “Y me imagino que muchos de esos bidones se van a los chutos”, reconoció el Director de la ANH al señalar que no hay una cuantificación de esta actividad ni del daño que se ocasiona a la economía.
REGULACIÓN. “Para evitar” que el combustible comercializado en las gasolineras sea desviado al abastecimiento de vehículos indocumentados, “vamos a emitir una norma que permita controlar” la “venta en bidones”, que “ha sido frecuente en estas áreas” alejadas. “Estamos trabajando en ese tema”, anunció Northon.
Sin embargo, Medrano subrayó que “un auto chuto no compra (combustible) de una estación de servicio, porque el B-Sisa no se lo permite” y recordó que “el control o las batidas a vehículos indocumentados es un tema de la Aduana” Nacional de Bolivia.
El abastecimiento de carburantes a motorizados indocumentados reflotó luego de que el 2 de julio el presidente del Concejo Municipal de Apolo, Juan Morales, y el secretario de esa institución, Ángelo Chalco, fueran detenidos preventivamente por una resolución que regularizó la circulación de coches sin placas en esa región, donde las rosetas de la ANH para vehículos eran vendidas a Bs 200 y para motos a Bs 100.
El viceministro de Lucha contra el Contrabando, Gonzalo Rodríguez, recordó que las alcaldías no pueden efectuar “ningún registro” de unidades motorizadas ilegales y adelantó que en un mes se prevé frenar en la frontera el ingreso de automotores ilegales.






