El impermeabilizante a3p de Imperllantas, elaborado con llantas recicladas, ya se encuentra en el país. El innovador producto ayudará a reducir la contaminación ambiental y dará al sector de la construcción un insumo más duradero.
Como lo anunciara este medio en febrero, esta franquicia mexicana adquirida por un grupo inversionista paceño instaló la primera fase de su planta en la zona San Martín (El Alto), donde desde mayo produce mensualmente 2.000 baldes de 18 litros (l) del impermeabilizante con resinas acrílicas y partículas de caucho reciclado vulcanizado, por ahora todo importado desde México.
“Convertimos el pasivo ambiental en un activo ambiental”, dijo Víctor Pagaza, director de Imperllanta México, durante el lanzamiento oficial del producto, efectuado el martes.
La compañía, con 27 años en la actividad, reutiliza hoy el caucho desechado en Chile, Argentina, Colombia, Italia y ahora Bolivia y está a un paso de alcanzar un Récords Guinness por el reciclado de 1 millón de llantas en desuso solo en México, donde hay más de 40 millones de unidades.
La franquicia instalará una pulverizadora de neumáticos en diciembre, con la cual el reciclado se iniciará en La Paz y El Alto. Con esta máquina se proyecta reusar, en principio, un 10% de las llantas que se descartan cada año en el país y, en lo posterior, hasta un 50%.
En esa segunda fase, la oferta aumentará hasta al menos 25.000 baldes de 18 litros al mes.
El a3p puede ser utilizado en todo tipo de material, en techos y construcción, su principal componente, el caucho, le permite alcanzar un 400% de elongación o estiramiento con 2,5 milímetros de espesor una vez utilizado. Mientras productos similares deben reaplicarse anualmente, el de Imperllanta dura 10 años, aunque la franquicia recomienda hacer un recubrimiento a los siete, para duplicar su conservación, según Xavier Iturralde, gerente del emprendimiento paceño.
El precio referencial de cada balde de 18 litros, que rinde 14 metros cuadrados, es de $us 100, similar al que ofrecen otras marcas en el mercado nacional.
Pagaza calculó que en Bolivia existen 15 millones de llantas en desuso y alertó que éstas son una amenaza para el medio ambiente y la salud de la población, ya que permiten la proliferación de mosquitos. Iturralde agregó que en Bolivia se desechan cada año unas 6.000 toneladas de neumáticos, de las cuales se reúsa el 1%.
Pagaza anunció además que en los próximos meses presentará en Bolivia una nueva línea de impermeabilizantes, fabricados con plástico, llantas, envases pet y espuma de plástico reciclado con el que se podrán realizar recubrimientos de 1 cm de espesor.






