En línea con su compromiso con la sostenibilidad y los objetivos de la Cumbre de París, que pretenden limitar el calentamiento del planeta por debajo de los 2 grados centígrados respecto a los niveles preindustriales, el gigante Repsol se puso la meta de alcanzar cero emisiones netas en 2050, con lo que se convierte en la primera firma de su sector en asumir esta ambicioso propósito.
Con los avances tecnológicos hoy previsibles, la petrolera española anticipa que se pueda alcanzar al menos el 70% de reducción de emisiones netas al final del plazo establecido y se compromete a aplicar las mejores tecnologías para elevar esta cifra, incluyendo la captura, utilización y almacenamiento de CO2. En caso de que ello no fuera suficiente para eliminar sus emisiones netas, compensará emisiones mediante reforestación y otras soluciones climáticas naturales.
MEDIDAS. En el área de exploración y producción “se priorizará la generación de valor y de caja sobre el aumento de la producción”, anticipó.
Repsol, presente en Bolivia desde 1994, cuenta actualmente con derechos mineros sobre 30 bloques.
En 2016, amplió por 15 años el contrato de operaciones en Caipipendi (donde se sitúa el campo Margarita-Huacaya), uno de los mayores bloques de gas del mundo. Los nuevos planes para este proyecto energético, uno de los mayores de Latinoamérica, contemplan la ejecución de un programa de exploración, desarrollo y explotación en las áreas Boyuy y Boicobo Sur.






