Mediterranean Shipping Company (MSC), grupo naviero, presente en Bolivia desde hace 20 años, informó que adaptó su flota a la norma IMO 2020, que regula las emisiones tóxicas de los buques mercantes transatlánticos.
Esta normativa de la Organización Marítima Internacional (IMO) obliga a los barcos de transporte marítimo a utilizar un combustible que contenga como máximo un 0,5% de azufre y no hasta 3,5%, que era lo permitido hasta antes de la disposición. El objetivo es reducir el impacto de este elemento químico en el medio ambiente.
“El uso de combustibles con bajos sulfuros sube el costo operativo de las naves, sin embargo, es un reto que queremos aceptar”, dijo Carlos Escurra, gerente de Declaraciones de MSC, quien resaltó la importancia de esta regulación y el desafío que ésta representa para las navieras del mundo.
Para cumplir la IMO 2020, la compañía optó también por la instalación de depuradores en 120 de sus naves, una cantidad que “próximamente” llegará a 320.
“Somos conscientes de que toda la industria está afectando el medio ambiente y es por eso que hoy somos, a nivel mundial, la línea naviera con mayor inversión en la reducción de las huellas de carbono. Trabajamos con un 30% de biocombustible en nuestras naves”, destacó Silvana Pucci, gerente comercial de MSC.






