Gobierno y empresarios castañeros del Beni acordaron este miércoles continuar con el trabajo de secado de la almendra pero con personal mínimo que esté protegido con trajes de bioseguridad. La medida busca evitar que el alimento se “pudra” y ocasione pérdidas millonarias al sector.
El ministro de Energías, Rodrigo Guzmán, en su calidad de Delegado Presidencial en el Beni, se reunió con empresarios de esa región para evaluar la cadena productiva de la almendra amazónica, que se encuentra afectada por la paralización de actividades tras la cuarentena declarada por el Gobierno a consecuencia de la amenaza sanitaria del coronavirus.
“Hemos quedado que no se va a hacer nada hasta el 15 de abril, únicamente trabajarían en el secado con el personal mínimo para que la almendra no se pudra, en cuyo caso habrían pérdidas millonarias”, informó la autoridad a Bolivia Tv al concluir el encuentro.
Explicó que la administración de Jeanine Áñez es consciente que esa cadena productiva no puede paralizarse, pero que también está en la obligación de evitar que la población de esa región –en la que hasta la fecha son se registró ningún caso– se exponga a los contagios.
“Ellos han entendido y saben que la salud es primero, y que la parte productiva económica se la va rehabilitar. El Gobierno hará todo lo que tenga que hacer —una vez termine la emergencia sanitaria— para reactivar el aparato productivo”, dijo.
PRESENCIA. Según información del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), la explotación y beneficio de la castaña representa más del 75% del movimiento económico de la zona Norte de Bolivia, que comprende la totalidad del departamento de Pando, la Provincia Vaca Diez del departamento del Beni y la Provincia Iturralde del departamento de La Paz.
Desde 2014 a octubre de 2019, las ventas externas de castaña sumaron $us 1.071 millones, lo que la ubica como uno de los principales productos no tradicionales de exportación del país.






