En el primer cuatrimestre del año, en Bolivia el uso de Facebook creció un 70%, mientras que WhatsApp y Messenger un 50%. Un experto ve una oportunidad para la migración digital y nuevas oportunidades de trabajo y negocios.
Cuando el mundo se encuentra sumido en luchar contra el coronavirus, el internet se está convirtiendo en un servicio de primera necesidad y las redes sociales en herramientas clave, más allá del entretenimiento y la comunicación.
A 48 horas de haberse celebrado el Día Mundial de Internet (17 de mayo), datos revelados a La Razón por Giovanni Gamarra, director general de Facebook para Bolivia & Paraguay, reflejan un considerable crecimiento porcentual en uso y penetración de las redes sociales en el país, sobre todo en el periodo de cuarentena.
“El tráfico (uso) en Facebook creció un 70%. La mensajería instantánea en WhatsApp y Messenger ha incrementado un 50% y las llamadas y videollamadas se han duplicado en estas plataformas en el mismo periodo, así como las herramientas como Instagram Live aumentaron su uso en un 700%”.
Asimismo, citando datos del portal People Insights, el ejecutivo de la compañía global estadounidense precisó que en Bolivia los usuarios activos de Facebook superan los 7 millones y de Instagram más de 1,4 millones.
Estos datos confirman que las redes se convirtieron en herramientas de información, educación y sobre todo comunicación entre amigos, familia, empresas, empleados, consumidores, entre otros, tras su aislamiento, distanciamiento social y restricciones de movilidad por la emergencia sanitaria.
Al respecto, el experto en tecnologías digitales y gerente general de la revista TecnoBit, Juan Pablo Vásquez, señaló a este medio que la sorpresiva llegada del COVID-19 puso en evidencia falencias de las empresas nacionales en materia de presencia digital, formas de comunicación, trabajo, distribución, entre otras.
Además que el encierro “forzó” a que los usuarios y trabajadores recurran a medios digitales y redes sociales para la comunicación, compras e incluso educación.
“Esta situación está impulsando a que haya una reinvención y replanteamiento de las formas de trabajo y comunicación tal cual como fueron hasta ahora. Este es un momento en que hay que pensar en soluciones a través de los medios digitales”, apuntó.
En ese tiempo de crisis, con las medidas de distanciamiento social y aislamiento en Bolivia y el mundo, distintas plataformas ya existentes cobraron relevancia, páginas web de aprendizaje, servicios de videoconferencias, almacenamiento en la nube, entre otras, demostrando “ahora más que nunca que el internet se está convirtiendo en un servicio de primera necesidad y una herramienta que va mucho más allá de la entretención y comunicación”, sostuvo.
INTERNET. En los últimos años, Bolivia se caracterizó por ser uno de los países con internet más costoso y lento de la región. A la fecha, el panorama no cambió, aunque el servicio mejoró significativamente, incrementándose velocidades y bajando tarifas durante 2019, afirmó Vásquez.
Conforme datos de la web speedtest.com, en el ranking mundial de internet fijo, efectuado en 180 países, Bolivia se encuentra en el puesto 118 con una velocidad promedio de 18,78 Mbps (Megabits por segundo). Chile se ubica en el 33 con 91,36 Mbps siendo la mejor de la región, mientras que Venezuela en el puesto 175 con 2,83 Mbps, como una de las más bajas.
Según evaluación del experto, las conexiones internacionales de internet ya son submarinas, y Bolivia, al ser un país mediterráneo, enfrenta esa limitante.
Recordó que “en enero pasado, Entel (Empresa Nacional de Telecomunicaciones) anunció que nuestro país ya cuenta con una salida de internet hacia el océano Pacífico, vía Perú. Se estimaba que en un plazo de 60 días ya estaría implementada, aunque probablemente el COVID-19 frenó el avance”.
La nueva salida consta de un cableado de dos tramos, 1.000 km terrestres y 1.000 km submarinos, lo cual permitirá mejorar velocidades y bajar costos. “Será un gran avance que ayudará a la conectividad de los bolivianos al mundo digital y una reinvención de muchas industrias”, dijo.
FUTURO. Si bien la pandemia afectó la economía de Bolivia y del mundo, el ejecutivo de Facebook en el país, Giovanni Gamarra, consideró que las empresas “entendieron” que estas herramientas son más que una red social o un medio de promoción.
Ante ese nuevo escenario y con perspectiva a su uso poscoronavirus, “son herramientas de un potente componente de gestión de comunicación entre ellas (compañías) y los consumidores, que pueden convertirse en centros de atención al cliente, catalizadores de ventas y programas de fidelización. Se tiene que pensar siempre que si a éstas le sumamos la automatización de procesos, los negocios pueden lograr escala a un menor costo”, precisó.
Por su parte, Juan Pablo Vásquez sostuvo que el mundo ya no será el mismo y que se está ingresando a la “era digital” de una manera forzosa y con varios cambios.
“Es muy probable que el esperado aterrizaje del e-commerce (compra y venta online) tenga un gran crecimiento y sea implementado masivamente. Distintos bancos estuvieron apostando por la banca digital y compras en línea, aunque no tuvieron la recepción masiva como en otros países, esto de igual manera deberá cambiar. Bolivia muy pronto tendrá mejor internet a menores tarifas, una oportunidad muy grande para la migración digital y crear nuevas oportunidades de trabajo y negocio”, presagió el experto.
Cada 17 de mayo se celebra el Día de Internet en gran parte del mundo, una fecha que fue impulsada por la Cumbre de la Sociedad de la Información desarrollada en Túnez en noviembre de 2005.
En Bolivia, con ese motivo, se realizaron varias actividades utilizando plataformas virtuales, entre éstas se puede citar el conversatorio virtual denominado “El Internet y las Telecomunicaciones en Bolivia – Una Oportunidad dentro de la Crisis”, impulsada por la Fundación para el Desarrollo de las Tecnologías de Información y Comunicación en Bolivia (Fundetic-Bolivia), con el apoyo de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, la Asociación Iberoamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET), Cisco Systems, Viceministerio de Telecomunicaciones y la Agencia Boliviana Espacial (ABE).
Este evento tuvo la finalidad de promover un espacio de análisis y reflexión sobre el internet y las telecomunicaciones, sus avances y desafíos en la región; además de evaluar la regulación, cobertura, acceso, uso e impactos económicos y sociales, así como las tendencias del sector.






