Oportunidades, financiamiento, mercados, digitalización, nuevas normas, participación paritaria… son propuestas de empresarias y emprendedoras para la reactivación económica.
La crisis generada por el COVID-19 y su impacto en el sector empresarial femenino motivó la organización del Encuentro Nacional de Mujeres “Reactivación Económica con Visión de Género y Comercio Exterior: Cómo contrarrestar los efectos regresivos”, evento impulsado por Cancillería.
Una de las principales conclusiones de este foro señala que la sociedad boliviana ha alcanzado avances en cuanto a derechos, participación, acceso a la educación, oportunidades laborales y económicas para las mujeres, aunque ello no significa que hayan desaparecido las brechas de género, peor aún en un contexto marcado por la crisis sanitaria.
Frente a ello, las participantes, empresarias y emprendedoras asumieron el desafío de reducir la citada brecha mediante siete propuestas y acciones conjuntas, anunció la viceministra de Comercio Exterior, Claribel Aparicio.
La primera es la apertura de espacios y oportunidades, lo que requiere de un trabajo conjunto de los sectores público y privado, implementando políticas de apoyo, mecanismos de promoción, fortalecimiento y crecimiento de la producción y del comercio exterior, con perspectiva de género.
Las participantes se trazaron también la facilitación de capacitaciones en comercio exterior, gestión de negocios, idiomas, para permitir a las mujeres espacios de liderazgo. Igualmente está la apertura de mercados internacionales y el impulso de medidas y mecanismos para la eliminación de trabas burocráticas, facilitando y simplificando trámites, acceso a financiamiento y asistencia técnica, que promuevan el emprendimiento.
El quinto planteamiento es integrar los negocios a la digitalización y el comercio electrónico. Como sexto, impulsar la Marca País en la oferta exportable y la promisoria industria sin chimeneas.
Y por último, según los datos proveídos por Aparicio, se propone promover la participación paritaria de mujeres empresarias y emprendedoras en ámbitos de decisión, mostrando liderazgo, sororidad, resiliencia, y apoyo conjunto para hacer respetar y valorar el trabajo, el aporte y el rol de las mujeres en la economía y en la generación de empleo.
LA RAZÓN conversó con las representantes de organizaciones de empresarias y emprendedoras de diferentes regiones del país para conocer cuál es la situación del sector, cómo enfrentaron la crisis, su visión y sus recomendaciones para salir de esta situación.
ECONOMÍA
Por ejemplo, la presidenta de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Chuquisaca, Lizbeth Rojas, identificó que el principal reto para la reactivación de la economía, desde el punto de vista de género, es la facilitación de liquidez para las emprendedoras y empresarias.
“Es necesario cambiar la visión del sistema financiero, porque las evaluaciones para acceder a créditos se llevan adelante como si viviéramos en condiciones normales. Se deben ajustar los parámetros de calificación de crédito para que sean accesibles, tasas racionales y garantías que puedan ser alcanzables por las mujeres”, indicó, al referirse al programa de “Crédito 1, 2, 3”, que impulsa el gobierno transitorio de Jeanine Áñez.
Otro aspecto que remarcó la ejecutiva es el acceso a la tecnología, ya que se debe mejorar la conectividad en esa región, lo cual ayudará a la implementación de negocios digitales para la comercialización de sus productos en los mercados internacionales.
Mientras que la presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias y Profesionales de Cochabamba (AMEP), Silvia Claure, anticipó que la reactivación será “dura”, pero confía que el nuevo gobierno nacional atenderá las necesidades del sector. “A la empresaria tienen que apoyarla, porque genera trabajo”.
Como acciones para ese proceso de recuperación pospandemia, planteó “corregir normas laborales e impositivas y, sobre todo, hacer una reingeniería estructural para reactivar la economía”. Precisó que en medio de la crisis las mujeres se han “reinventado”. Emprendedoras, empresarias y profesionales continuaron trabajando, pero también volvieron a sus hogares para “desempeñar las funciones de mamá, ama de casa, asesora del hogar y todas las labores”.
MERCADOS
De igual manera, la presidenta de la Organización de Mujeres Empresarias de Bolivia (OMEB), Estrella Canteli, afirmó que el futuro para su sector es generar alianzas y una red de contactos para encontrar mercados.
“Frente a la crisis no paramos. Las empresarias somos de una raza diferente”, subrayó, al identificar a la contracción del mercado como principal problema que enfrentaron las mujeres por la paralización de actividades económicas, lo que provocó iliquidez para responder a las obligaciones impositivas y el pago de planillas. “Pedimos flexibilización laboral para que no se cierren empresas”.
Visión de género
‘Las mujeres emprendedoras y empresarias deben ser las protagonistas en la construcción de los lineamientos, propuestas y perspectivas relacionadas a la reactivación económica, mediante un enfoque de género ligado al comercio exterior’. Claribel Aparicio, viceministra de Comercio Exterior
‘Nuestra forma de ver el futuro es generar alianzas y una red de contactos para acceder a un mercado. No parar ante la crisis. Tenemos que generar negocios con la realidad que vivimos. Tenemos que generar dinero para sobrevivir’. Estrella Canteli, presidenta de la OMEB
‘Las mujeres han tenido más valor para enfrentar este tema de la pandemia. Las mujeres mayores de 50 años tuvimos que aprender a usar la tecnología. Se deben corregir normas laborales e impositivas, se debe hacer una reingeniería para reactivar la economía’. Silvia Claure, Presidenta de la AMEP
‘La crisis se ha marcado por la falta de liquidez, esa iliquidez fue un común denominador y para las mujeres fue mucho más complicado resolver este problema por la falta de garantías, tasas de interés accesibles sobre todo para mujeres en sectores de servicios y mipymes’. Lizbeth Rojas, presidenta de Cainco Chuquisaca
‘El entorno de negocios trata mal, en especial a las mujeres’

Para Lourdes Montero, cientista social y columnista de LA RAZÓN, una de las preocupaciones centrales de la fase poscoronavirus es la capacidad que ha tenido esta pandemia para la “destrucción” de fuentes laborales en el país.
“El virus ha sido letal para muchas iniciativas unipersonales o pequeñas empresas con dos o tres empleados, que constituyen la mayoría de los emprendimientos bolivianos”, remarcó, en una columna publicada en este medio.
En ese contexto, destacó la iniciativa del Comité de Mujeres Emprendedoras y Empresarias de Bolivia (CEEB), que irrumpió en la escena nacional con una agenda de demandas desde las mujeres para evitar el colapso de pequeños emprendimientos.
Se trata de una iniciativa, que agrupa a mujeres emprendedoras vinculadas al microcrédito, experiencia que permite “describir muy bien un entorno de negocios en Bolivia que trata muy mal a todos, pero en especial a las mujeres, que de mil maneras se las ingenian para sostener sus hogares”, señaló, al destacar el accionar de la vocera del comité, Mónica Chuquimia.
El CEEB plantea una agenda de reactivación económica desde las mujeres que resume las dificultades sistémicas que éstas enfrentan. Entre sus pilares está el acceso a capital y financiamiento, que implica discutir productos financieros más adecuados al sector.
Montero indicó que otro punto es el acceso a mercados y redes empresariales, para promover la innovación y la creación de valor agregado en productos y servicios ofertados por mujeres; así también es necesario promover un entorno favorable para generar negocios y, en el caso de las mujeres, la indispensable distribución más justa del trabajo.






