El Gobierno transitorio confirmó que el próximo año las gobernaciones y municipios sufrirán un recorte presupuestario que bordea el 20%, producto de la caída en las recaudaciones del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y coparticipación tributaria.
Esta nueva realidad generará un escenario de incertidumbre entre autoridades departamentales y municipales por una inminente falta de recursos que puede provocar mayor desempleo, paralización de proyectos y demora en el pago de salarios en estos sectores.
Este recorte fue confirmado a LA RAZÓN por el viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, Óscar Navarro, quien aseguró que la crisis económica ocasionada por la pandemia del COVID-19 y la baja cotización de las materias primas en el mercado internacional, son responsables de la reducción en las arcas del Gobierno. Una situación que se agudizó más con la determinación de diferir el pago de tributos en el país.
En ese contexto, apuntó que para cerrar esta gestión se tramita un crédito de $us 205 millones ante CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, con el propósito de que las alcaldías y las gobernaciones puedan cumplir con el pago de planillas, así como otras obligaciones que tienen pendientes.
“Para cerrar este año, nosotros creemos que con un financiamiento de $us 205 millones de la CAF, los municipios y gobernaciones tendrán asegurado su gasto corriente y podrán pagar sus planillas. Ese es el cálculo que tenemos hasta febrero del próximo año y eso les permitirá tener un buen nivel de ejecución”, añadió.
Asimismo, consideró que el citado préstamo será aprobado (antes que concluya su gestión) por la Asamblea Legislativa, ya que fue consensuado con la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM-Bolivia).

REDUCCIÓN
De acuerdo con el viceministro, los municipios que dependen mucho de la coparticipación tendrán una baja del 21%, mientras en los que tienen ingresos propios el recorte será menor.
En el tema del IDH, remarcó que la caída será baja ya que Argentina y Brasil van nominando buenos volúmenes de gas, a pesar de los efectos del COVID-19.
“Ellos están nominando en promedio entre 17 y 18 MMmcd (millones de metros cúbicos por día), que hace que los ingresos sean buenos. Si bien ha caído el precio del gas, el volumen es alto, entonces las regalías se mantienen pese a que la época de invierno pasó en Argentina y Brasil”.
Según la Federación de Asociaciones Municipales (FAM) de Bolivia, para el siguiente año se programaron transferencias por Bs 5.956 millones, en cuanto a coparticipación tributaria, un 28% menos de lo programado para esta gestión (Bs 8.223 millones).
Este año, se presupuestó Bs 10.718 millones (por coparticipación tributaria e IDH); sin embargo, para 2021 esta cifra llegó únicamente Bs 8.461 millones.
Esto significa que habrá menos recursos económicos para salud, educación, alimentación complementaria escolar, obras públicas, bono para las personas con discapacidad, atención a los programas que favorecen a las mujeres y niños, estimó esta entidad que aglutina a los gobiernos locales del territorio nacional.







