Entre enero y octubre de este año, el hospedaje en el Hotel Marriott de Santa Cruz bajó un 60%, confirmando que las secuelas del coronavirus o COVID-19 continúan impactando a este sector. El gigante hotelero ahora apuesta al mercado interno para su recuperación.
Esta corporación hotelera a nivel mundial inauguró en diciembre de 2017 su primer establecimiento en Bolivia, un edificio de 19 pisos que se construyó en una exclusiva zona de negocios de la capital cruceña con una inversión que superó los $us 45 millones.
No obstante, cuando Marriott Santa Cruz se ubicaba en el foco de atención del mercado boliviano y regional, la crisis económica ocasionada por la pandemia del coronavirus “golpeó” duramente a esta cadena hotelera, no solo en el país sino en todo el mundo, en lo que va de este año.
En el caso de Bolivia, el hospedaje en este hotel se redujo en un 60%, así como sus ingresos económicos, provocando también la reducción de casi un 70% de su personal, reveló a LA RAZÓN el gerente general, Gustavo Lovera.
“Ha sido el golpe más grande que ha sufrido la hotelería en muchos años”, resumió el ejecutivo al precisar que el hotel contaba con “alrededor de 130 empleados y hoy en la nómina solo hay 40”.
Ante esa situación, busca “reinventarse”, apostando al mercado interno, con promociones y servicios de hospedaje con altas medidas de bioseguridad.
En ese marco, Marriot Santa Cruz apunta a liderar los protocolos de bioseguridad con 200 medidas que van desde rociadores electrostáticos, filtros HEPA hasta rigurosos procesos de desinfección de habitaciones y salas, los cuales ya se aplican en los más de 130 hoteles que posee esta cadena en diferentes países, detalló.
Con la aplicación de las citadas acciones, Lovera confía en que “el segundo semestre de 2021 pueda ser mejor y que empiece a recuperar números” el hotel.
Además, si el país no enfrenta una nueva emergencia sanitaria, el sector ingresará en una recuperación en dos años.
“Yo pensaría que para el 2022, de no mediar ningún ‘cisne negro’ (suceso sorpresivo de gran impacto socioeconómico), deberíamos sí recuperar cuestiones más de normalidad”, sostuvo Lovera.
Como consecuencia de la pandemia del COVID-19, el sector hotelero boliviano se ha visto afectado por el cierre de fronteras, cuarentenas y otras medidas aplicadas, las cuales han reducido la oferta de camas de los hoteles del país de 3.485 en 2019 a 1.380 en el tercer trimestre de 2020, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El pasado 27 de noviembre, el Gobierno aprobó el Decreto Supremo 4400 que establece una vacación de al menos 10 días hábiles para los servidores públicos, desde el 15 de diciembre de 2020 hasta el 31 de diciembre de 2021.
Se trata de una medida que tiene como finalidad apoyar la promoción, recuperación y reactivación del sector del turismo, en particular el interno, a través de vacaciones que pueden ser aprovechadas por los servidores durante las fiestas de fin de año o programadas para la próxima gestión.

MERCADO
Conforme a esta normativa, Marriott ofrece para este fin de año y hasta febrero de 2021, un novedoso paquete promocional que incluye descuentos de hasta un 40% por noche de alojamiento, con el cual apunta a posicionarse en el mercado interno como una opción importante para que la población aproveche para vacacionar y pueda viajar y programar su estadía en esa capital.
Marriott Santa Cruz cuenta con 172 habitaciones, 19 suites, dos salones para eventos que significan una superficie de 1.000 m2, un bistró de cocina contemporánea con espacio para 100 comensales y un sushi bar en el Great Room del lobby con espacio para 40 personas.






