El gigante Alibaba, símbolo del éxito de China en la economía digital, está en la mira del régimen comunista por “prácticas sospechosas de monopolio”. El anuncio de la investigación provocó una fuerte caída de sus acciones en la Bolsa de Hong Kong.
“Sin duda hay una escalada de esfuerzos coordinados destinados a obstaculizar el imperio de Jack Ma, creador de la empresa Alibaba, que simboliza las nuevas entidades chinas demasiado grandes para caer”, dijo el analista Dong Ximiao, del Instituto de Finanza en internet de Zhongguancun, la “Silicon Valley” de Pekín, citado por la agencia Bloomberg.
Las autoridades no han proporcionado detalles sobre lo que reprochan a Alibaba, aparte de un “acuerdo de exclusividad” del que no se sabe nada más hasta el momento.
Sin embargo, el gigante del comercio por internet ha “prometido cooperar activamente en la investigación con los reguladores”.
Además de la investigación a la casa matriz, los reguladores anunciaron que han contactado con Ant Group, líder mundial de los pagos en línea y filial de Alibaba, para conversar sobre “supervisión”, unas semanas después de que Pekín frustrara en el último minuto su salida a bolsa.
Su salida a bolsa se anunciaba como un récord en el mundo, con un botín de $us 34.400 millones (27.400 millones de euros).
En un comunicado, Ant Group hizo saber que “va a estudiar rápidamente las demandas de las autoridades y cumplirlas estrictamente”. La suspensión in extremis de la salida a la bolsa de Ant Group a principios de noviembre había generado un enorme revuelo. Se producía unos días después del discurso en Shanghái de Jack Ma, en el que el multimillonario criticó la actitud de los reguladores financieros.

REVUELO
Tras el discurso, las autoridades desconvocaron a Ma, quien no ha vuelto a aparecer en público ni pronunciarse desde el fiasco del grupo de la hormiga.
“El mensaje político subliminal es que ninguna empresa ni individuo tiene el derecho de desafiar al Partido Comunista independientemente de su tamaño”, comentó a la AFP Richard McGregor, del Instituto Lowy en Sídney.
A los 56 años, Ma se retiró oficialmente de su grupo tras su jubilación el año pasado. No obstante, conserva una influencia innegable en Alibaba y en Ant Group a través de la cartera de acciones que posee.
Los poderes públicos están preocupados por el poderío de los grupos tecnológicos y más particularmente por las incursiones en el sector de los créditos en línea, donde esquivan las reglas de la prudencia que los bancos públicos tienen que observar.
La prensa china se ha hecho eco de las preocupaciones sobre los riesgos de turbulencias financieras en lo que respecta a Alibaba y a su gran rival Tencent.
ANTIMONOPOLIO
La investigación contra Alibaba “es una medida importante para nuestro país para reforzar la supervisión antimonopolio en el sector de internet y promover un desarrollo sano a largo plazo de la economía digital”, escribe el Diario del Pueblo, órgano del Partido Comunista en el poder.
Una reunión de los máximos dirigentes del régimen la semana pasada en torno al presidente Xi Jinping instó a «oponerse firmemente a los monopolios».
Muestra de la preocupación de los poderes públicos con Alibaba es que el grupo recibió la semana pasada una multa de 500.000 yuanes (62.000 euros) por no haber informado de una adquisición.
Alibaba no había respondido a las preguntas de la AFP para la preparación de esta nota.






