ECONOMÍA
Alcanzar las metas económicas trazadas por el Gobierno para este año, como un crecimiento del 4,4% e inflación de 2,6%, dependen de factores como acuerdos entre actores estratégicos, inversiones y precios internacionales, coinciden dos analistas.
El nuevo Programa Fiscal Financiero 2021, definido por el Ministerio de Economía y el Banco Central de Bolivia (BCB), establece como metas para esta gestión: un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 4,4%; una tasa de inflación de 2,6%; un déficit del sector público de 9,7%; una inversión pública de $us 4.011 millones y una variación de las Reservas Internacionales Netas (RIN) de $us 1.114 millones.
Para el economista Horst Grebe, en esta gestión es posible alcanzar el crecimiento por encima del 4%, pero lo que preocupa es qué pasará los próximos años.
Por ello, consideró importante que para lograr las metas trazadas se debe cumplir ciertos requisitos.
“El primer elemento que va a determinar si se puede o no alcanzar esos guarismos (cifras), es la capacidad de generar acuerdos entre los actores estratégicos, es decir, no basta con que el Gobierno establezca metas y el resto mire de palco”, dijo.
A lo cual añadió como segundo factor que se necesita inversiones “para la acumulación de capital en el país”, así como un comportamiento adecuado del sistema financiero nacional.
“Se necesita también una conducta apropiada por parte de los sindicatos, y si los sindicatos plantean 10% de aumento salarial este año están conspirando seriamente contra el crecimiento del país”, alertó Grebe.
En tanto, el presidente del Colegio Nacional de Economistas de Bolivia, Jorge Akamine, coincidió con Grebe en sentido de que es un “escenario posible” lograr un crecimiento entre 4 y 5%, sin embargo —dijo— , dependerá del incremento de los precios internacionales de las materias primas.
“Todo está supeditado a que el Estado tenga los ingresos necesarios para poder reactivar. Está proyectando una inversión de más de $us 4.011 millones, entonces de dónde van a salir los fondos, ese es un punto. Se ha proyectado un incremento de los precios de las materias primas y es ahí donde se tiene la primera vía”, argumentó el colegiado.
Respecto de la inflación proyectada de 2,6%, indicó que es alanzable pero que es necesario aplicar mecanismos de control a nivel de política monetaria.
Empero, ve complejo la previsión del déficit fiscal del 9,7% debido a que el país continúa afrontando una crisis económica.
Pese a ello, destacó las acciones que lleva adelante el Gobierno en materia de recortes en el gasto corriente y la priorización de la inversión pública.
‘La política no ayuda en este momento, es uno de los impedimentos’
HORST GREBE

SACRIFICIOS
Durante la suscripción del citado programa, el pasado 18 de marzo, el presidente Arce señaló que tras asumir la dirección del país se llevaron adelante varias medidas, por ello los indicadores son alentadores.
No obstante, dijo que “queda un largo camino por hacer” para alcanzar un 4,4% de crecimiento en 2021, “lo que significa levantar la economía basada en el Estado con políticas económicas”.
En ese marco, hizo un llamado a las organizaciones sociales a que apoyen el Programa Fiscal Financiero, precisando que “todos necesitamos sacrificios, todos necesitamos hacer un esfuerzo para que la recuperación económica sea lo más rápido posible, porque así lo demanda el pueblo boliviano”.






