ECONOMÍA
De 8,22 registrado en 2019, bajó a 5,99, durante la pasada gestión, el Índice de Satisfacción (IS) del sistema financiero nacional. Es el resultado de la “ralentización” de la economía y de la aplicación de políticas “inadecuadas” en 2020.
El dato fue obtenido en la Encuesta Nacional del Sistema Financiero (ENSF), llevada adelante el año pasado por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), la misma que también muestra que el Índice de percepción del cumplimiento de la Función Social (IFS), también registró un descenso “abrupto” de 7,94 a 5,72 en el mismo periodo.
Según evaluación del director ejecutivo de la ASFI, Reynaldo Yujra, estos indicadores reflejan un “deterioro” que es consecuencia de “políticas inadecuadas” adoptadas por el gobierno de transición para afrontar la pandemia del COVID-19 en el país.
DESCONTENTO. El descenso observado guarda correlación con la “ralentización” del nivel de actividad económica, pero principalmente refleja “el elevado nivel de descontento que provocaron las desatinadas medidas que en materia financiera puso en aplicación dicha administración gubernamental (Jeanine Áñez)”, dijo.
El descenso en las calificaciones también es atribuible a las acciones directas de las entidades financieras, como la menor calidad en la atención de los clientes, la intención de cobrar un interés adicional sobre las cuotas diferidas, la presión a los consumidores para el pago de sus créditos, la disconformidad con las respuestas a sus reclamos, y otras acciones adoptadas de forma adversa.
Además, conductas asumidas por algunos funcionarios mal capacitados de las entidades financieras del país, fueron en desmedro de los consumidores financieros, especialmente de los más pequeños, situación que tuvo impacto directo en su insatisfacción y descontento.
Respecto a las necesidades en materia financiera, la citada encuesta reveló también la importancia de mantener los esfuerzos para promover el uso de los instrumentos electrónicos de pago, y la mejora de los canales de comunicación con los clientes y en la atención de reclamos.
“Este ejercicio que ha venido desarrollándose año tras año, ha identificado también la necesidad de mejorar el relacionamiento con los consumidores financieros que difirieron el pago de sus cuotas en 2020, en el marco de los mecanismos de reprogramación y/o refinanciamiento, incorporando los periodos de prórroga y de gracia definidos por la normativa vigente”, sostuvo Yujra.
La Encuesta Nacional de Servicios Financieros 2020 se llevó adelante entre el 16 de noviembre y el 16 de diciembre de 2020, a través de un formulario electrónico diseñado por ASFI y disponible vía internet, en consideración a la situación de pandemia del COVID- 19. Participaron más de 42 mil consumidores financieros.
Los datos de esta encuesta nacional sirven para que las entidades del sector encaminen acciones especíificas para la mejora de los servicios y la calidad del sistema financiero, buscando la satisfacción de los consumidores financieros y el cumplimiento de la función social de las entidades financieras, en el marco de los preceptos establecidos por la Ley 393 de Servicios Financieros.
Por tal razón, constituye un desafío imperativo para las entidades financieras revertir dicha percepción de los consumidores financieros mediante acciones efectivas e inmediatas, advirtió el director ejecutivo de la ASFI, Reynaldo Yujra.







