ENTREVISTA
Cerabol ha conseguido sobrellevar de manera exitosa diferentes crisis económicas, políticas y sociales. La empresa, especializada en productos cerámicos, se enfoca en las oportunidades que brinda el mercado en cada situación y trabaja para sacar el máximo provecho. La gerente de la compañía, Sandra Bruno, cuenta cómo la innovación constante en maquinarias, procesos y diseños les permitió ubicarse a la vanguardia en la industria y superar cualquier dificultad. Prueba de ello, es el crecimiento sostenido que ha conseguido en 50 años.
—En cinco décadas, ¿cuáles son los principales hitos de Cerabol?
—En 1980, incorporamos un horno con capacidad productiva de 45.000 m2 por mes de piso rojo natural, adoptando el sistema de quema a gas natural. Se implementaron prensas hidráulicas de 500 y 550 toneladas, junto con un moderno sistema de secado. En 1998, instalamos una moderna línea de producción con tecnología italiana para la fabricación de cerámicas esmaltadas en el formato 30×30 cm, con capacidad de producción de 100.000 m2 por mes. Dos años después, iniciamos la exportación a EEUU, Chile, Perú y Uruguay. El crecimiento de Cerabol continuó y vimos necesaria la construcción de una segunda planta para duplicar la capacidad productiva y diversificar la variedad de tamaños, diseños, tonos y estilos conforme a las últimas tendencias del mercado. Y en 2011, pusimos en marcha ‘Cerámica Rafaela’, que se caracteriza por ser moderna y eficiente. En 2013, Cerabol adquirió la impresora Colora HD, capaz de imprimir cualquier imagen en alta definición. Con ello, nos convertimos en la empresa pionera de Bolivia en la impresión HD y en la personalización de productos cerámicos. Siguiendo esta línea de innovación constante, en junio de 2016 en ‘Rafaela’ pusimos en marcha una línea de producción, con tecnología italiana de punta, y la más innovadora impresora DHD 708, de Intesa, capaz de combinar ocho colores para darle más vida y realismo a nuestro portafolio de productos. Además, se implementó un novedoso sistema de clasificación por ventosas y otro que automatiza el empaque. Esta línea produce los formatos 43×43 cm, 30×60 cm y 60×60 cm.
—¿La crisis económica ocasionada por la pandemia, cómo afectó a Cerabol?
—La pandemia generó un impacto inmediato en nuestro trabajo, ya que paralizamos por ocho meses la producción. Pese a ello, logramos reinventarnos y estructuramos una nueva manera de hacer negocios, apelando al aumento de eficiencia en todas nuestras acciones. Valoramos el desempeño de nuestros colaboradores, quienes supieron adaptarse a esta nueva normalidad. En cuanto a nuestros productos, fuimos conscientes de la crisis económica que golpeó a todo el país y el mundo y, por ello, decidimos ajustar los precios de las cerámicas, manteniendo la calidad y exclusividad. Estamos seguros de que, con un arduo trabajo y perseverancia, vamos a superar las secuelas que dejó la pandemia.
—¿Cuál es la capacidad de producción de la empresa?
—Tenemos una capacidad de producción de 15.000 metros cuadrados por día. Cabe mencionar que Cerabol nació con el emblemático rojo natural de 15×15, que es nuestro producto estrella; luego incursionamos en la cerámica esmaltada y ahora tenemos más de 100 productos en varios formatos, líneas, colores y revestimiento cerámico. Nuestro principal mercado es Santa Cruz.
—¿A cuánto asciende la inversión efectuada en la empresa?
—Durante estos 50 años, hemos destinado importantes recursos para mejorar nuestros procesos y lo seguiremos haciendo. Solo en 2016 invertimos millones de dólares para la construcción de la nueva planta ‘Rafaela’, desde el terreno, la construcción, fundaciones, maquinarias y otros.
—¿Cómo está el mercado interno y cómo afecta el producto extranjero a Cerabol?
—Es importante proteger nuestra industria. Las fábricas bolivianas tienen capacidad para abastecer el mercado nacional en calidad, cantidad y tecnología. En el año 2018, los representantes de las empresas del sector nos reunimos por primera vez para expresar la gran preocupación por el ingreso desmedido de cerámicas de China y Brasil y logramos el apoyo del gobierno con el incremento al gravamen arancelario para cerámicas chinas, fue un gran paso para el apoyo a la industria nacional. En cuanto al contrabando, este problema no es nuevo y lo venimos enfrentando desde hace muchas décadas; sin embargo, hemos logrado hacerle frente con la oferta de productos de alta calidad, exclusividad y durabilidad, que nos permitió ganarnos la preferencia de nuestros clientes. Pese a que la construcción se desaceleró, incluso antes de la pandemia, vemos que hay esperanza, ya que hay una población que aumenta cada vez más y existe un déficit habitacional.
—¿Cuáles son las perspectivas hasta fin de año y para 2022?
—Este 2021, pondremos en el mercado la Línea 50 años, una colección aniversario inspirada en las tendencias en pisos y revestimientos, que hubo en las últimas cinco décadas. Desde lo clásico, hasta lo moderno y minimalista, estas líneas evocan la belleza y sofisticación que acompañan la historia de Cerabol. Las inversiones en una industria nunca paran. Tenemos previsto ampliar una de nuestras líneas de producción para innovar en formatos mayores y productos rectificados. Más adelante tenemos planeado aumentar la capacidad productiva y diversificar aún más nuestro portafolio de productos.
PERFIL
Nombre: Sandra Bruno
Cargo: Gerente General de Cerabol
APASIONADA
Es administradora de empresas, graduada de la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul, Brasil. Inició su vida laboral en Cerabol en el puesto de mensajera. Está casada con eI Ing. Nicola Ferra, con quien ha trabajado para consolidar la compañía. Cuando su padre (Andrea Bruno) falleció en 1993, asumió la gerencia de la empresa, en la cual cumplió 35 años. Trabajar en Cerabol es su pasión.







