Iniciativa
Más de 20 frutas y hortalizas fueron identificadas para mejorar su producción en el país a través de tecnología de irradiación gamma. El proceso garantizará la inocuidad alimentaria y su potencial para exportación a mercados internacionales.
Esta tecnología está a un paso de ser aplicada en Bolivia a través del Centro Multipropósito de Irradiación (CMI), que es una de las instalaciones tecnológicas del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN) de la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN).
En esta infraestructura se albergan dos tipos de irradiadores gamma. El primero es industrial con almacenamiento de fuente radiactiva en húmedo, y el segundo, un irradiador autoblindado gamma de laboratorio. El primero tiene como objetivo contribuir a la seguridad e inocuidad alimentaria y al incremento de la productividad agroindustrial a través de la irradiación gamma.
Esta tecnología aplicada en productos agrícolas reduce la carga microbiana y/o la eliminación de hongos, parásitos e insectos; además aplicada en semillas posibilita inhibir o estimular el crecimiento de brotes.
En el caso de los alimentos, se logra extender la vida comercial, lo que permite alcanzar diferentes estándares de sanidad que los países demandantes de estos productos exigen dentro del mercado internacional. De esta manera, los bienes agrícolas nacionales, podrán mejorar su productividad, calidad y competitividad.
Para el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, son más de 20 las frutas y hortalizas producidas en el país, las que se pueden beneficiar de la irradiación gamma, sobre todo, productos que se venden a mercados internacionales exigentes.

“Los productos perecederos que se están exportando en la actualidad son, por ejemplo, nueces o castaña, carne bovina, banano, frejoles, limones, habas, despojos comestibles (que se extraen de los animales), hortalizas, frutas, piñas, mangos, arvejas, cebolla, cocos, uvas, oca, plátanos, corteza de limón, arándanos mezcla de frutas, hay una alta posibilidad de que estas 250 toneladas que nosotros exportamos por año, y que significa un valor de casi $us 250 millones de dólares reciba el día de mañana esta tecnología para mejorar su competitividad”, detalló a LA RAZÓN el ejecutivo.
Como ejemplo, señaló que en el caso de los alimentos, como el zapallo, tendrán un mayor tiempo de vida y se eliminará mediante este proceso los patógenos desde las semillas, lo cual permitirá que un mejor producto llegue a los mercados de destino.
“Cuando un país exporta un producto alimenticio tiene que garantizar su inocuidad alimentaria porque afrontan dos problemas a lo largo de la cadena de producción y venta, es decir, pueden ser atacados por gérmenes, microbios o bacterias que pueden llegar a descomponer dicha producción en el tiempo”, dijo Rodríguez.
Según estimación del Gerente del IBCE, al menos 100.000 productores bolivianos de los sectores agrícola y pecuario se beneficiarían de esta nueva tecnología.
CONVENIO. Con el propósito de informar a la ciudadanía sobre el uso y beneficios de la tecnología nuclear con fines pacíficos y la provisión de servicios para el sector agropecuario, industrial, minero y exportador, la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN) y el IBCE suscribieron, los días pasados, un convenio marco de cooperación interinstitucional.
El evento fue aprovechado por la directora general ejecutiva de la ABEN, Hortensia Jiménez, para aclarar que a diferencia de los transgénicos, la tecnología irradiación gamma trabaja en el mejoramiento de las semillas a través de la radiación a las moléculas.
O sea “acelera todo lo que el sol hace en miles de años a las semillas en la adaptación del suelo donde estamos nosotros y reducir los tiempos, es lo que hacemos con la irradiación”, puntualizó.
Finalmente, la funcionaria informó que el Complejo Ciclotrón Radiofarmacia Preclínica (DDRP) para el tratamiento de cáncer y el Centro Multipropósito de Irradiación (CMI) comenzarán a operar hasta fin de año.







