INICIATIVA
Las exportaciones de palmito al octavo mes del año suman $us 6,4 MM. Tras la crisis por la pandemia, las ventas externas en 2020 subieron en 19% con relación a 2019. Las cifras alientan a los productores a buscar nuevos mercados como Francia.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), procesados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), hasta agosto de este año los principales mercados del palmito boliviano fueron Chile ($us 3,3 MM) y Argentina ($us 2,2 MM).
Las ventas internacionales de este producto, a nivel global, se encuentran en ascenso. Por ejemplo en 2019 sumaron $us 8,2 MM, mientras que el pasado año alcanzaron $us 10,1 MM; es decir, se incrementaron en 19% pese a la emergencia sanitaria por la pandemia del COVID-19. Y hasta agosto de esta gestión llegaron a $us 6,4 MM. (Ver infografía)

Revisando los datos de los dos últimos años se observa que el pasado año las ventas de palmito a Chile se incrementaron en 24% con relación a 2019.
En el caso de Argentina subieron un 17% en el mismo periodo. Llama también la atención un alza del 11% en las exportaciones de este producto a Francia, principal comprador de Europa. Estas cifras alientan a los productores de Cochabamba a continuar con sus actividades productivas para proveer a mercados internacionales.
PRODUCCIÓN. Mario Laura, productor de palmito en el trópico cochabambino, relató que hasta 2017 había un auge de precios por este producto pero éstos cayeron. “En este momento no está ni tan caro ni tan barato, estamos recuperando nuestras inversiones”.
Laura, como otros productores, lleva su producción a la fábrica de conservas de piña y palmito ‘Bolhispania’, la que fue instalada en 2000 por la Cooperación Española, como parte del desarrollo alternativo a la producción de coca. En 2010, la organización internacional transfirió sus acciones a los productores bolivianos.
En la actualidad, Bolhispania tiene como principales accionistas a miembros de Unión Proaspa (Unión de Productores Asociados de Productos Agropecuarios), agricultores pertenecientes a los municipios de Villa Tunari, Shinahota, Chimoré, Puerto Villarroel y una parte de Entre Ríos.
Pamela Rojas, jefa de Planta de Bolhispania, informó que, actualmente, la empresa exporta a Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Estados Unidos, España y Líbano. No obstante, buscan acceder a nuevos mercados, como Francia, que se constituye en el primer consumidor mundial de palmito.
El 95% de las ventas del palmito se hacen al exterior, mientras que solo el 5% está destinado al mercado nacional. “Lamentablemente somos un país de materias primas y somos pocos los que transformamos, así es que no tenemos la costumbre de consumir en conserva y muchos no lo conocen”, lamentó Rojas.
ACUERDOS. Para Rojas, las gestiones para que esta empresa pueda exportar a Francia “van por buen camino”. Este país consume el 27% de los palmitos, seguido por Chile (16%), Estados Unidos (16%) y Argentina (15%).
No obstante, los productores también buscan que se incremente el consumo interno del palmito, que hasta hace un tiempo formó parte del subsidio.
Una de las iniciativas de apoyo a los productores de palmito es el Proyecto de Alianzas Rurales II (PAR) del Ministerio de Desarrollo Rural, que con el respaldo del Banco Mundial apoya a 220 familias para que mejoren sus condiciones de trabajo en la obtención de palmito.







