COOPERACIÓN
La Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) financió 500 millones de euros a Bolivia con créditos y donaciones, desde 2015. Este monto fue usado para proyectos centrados en dos sectores prioritarios: agua y saneamiento, y energías renovables.
Según la directora Ejecutiva de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) en Bolivia, Alexia Levesque, la AFD –como Banco de Desarrollo y Agencia de Cooperación– tiene temáticas identificadas de cada país. “En el caso de Bolivia, sabemos que la protección del medioambiente es muy importante para su población. Para Francia, este tema también es importante, razón por la que fue protagonista del acuerdo de París en la lucha contra el cambio climático. Por eso tenemos un interés y un cariño particular por Bolivia, por lo cual queremos estar al lado de su población para luchar contra el cambio climático”, afirmó. En ese marco, los sectores prioritarios para la AFD en Bolivia son agua y saneamiento, y energías renovables.
En agua y saneamiento, los créditos de la AFD fueron otorgados para trabajar especialmente en la zona metropolitana de Cochabamba para proporcionar agua a su población con el proyecto de la construcción de la línea de aducción 3 de Misicuni. Además, está un proyecto de saneamiento del río Rocha. La AFD otorgó también un apoyo presupuestario al Ministerio de Medio Ambiente y Agua para fortalecer la política de agua como tal.
“Los proyectos que nosotros estamos desarrollando en la región de Cochabamba son importantes para la población cochabambina porque justamente con este tema del estrés hídrico, la aducción de agua potable y el saneamiento del río Rocha son de gran interés para ellos, así como también para las zonas rurales que están alrededor de Cochabamba. De igual modo, sabemos que están enfrentando problemas de contaminación de los suelos y que eso incide directamente en la calidad de los productos de la tierra”, resaltó Levesque.
La Directora de la AFD reconoció que el proyecto más difícil de implementar es el saneamiento del río Rocha, en el que están trabajando mucho actualmente. “Debo decir que en todos los países del mundo el tema del saneamiento es muy complicado porque nadie quiere tener una planta de vertimiento de aguas residuales cerca de su casa”. Levesque agregó que hay un tema de gestión social importante que la AFD está tratando con los equipos del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, para concientizar un poco más a la población y también a los municipios para que todos sepan que sin saneamiento la gente tiene problemas no solo de salud, también de contaminación de los suelos, que es donde se cultivan los alimentos.

Respecto al sector de energías renovables, consiste en apoyar la estrategia de transición energética del país y por eso la AFD otorgó un crédito para la construcción de la planta solar de Oruro, tomando en cuenta que actualmente también están trabajando en la construcción de dos parques eólicos, uno en Tarija y el otro en Warnes, cerca de Santa Cruz. Además, la AFD se encuentra en diálogos de política pública con el Ministerio de Energías Renovables para cooperar con el apoyo presupuestario de estrategia de transición energética, proyecto para el cual se está planteando un crédito de alrededor de 100 millones de euros.
Después de seis años de actividad en Bolivia, la AFD está en una fase de definición de nuevas líneas de financiamiento para los próximos años y su idea central radica en ampliar la cartera de proyectos a otros sectores estratégicos de Bolivia, como la reactivación sostenible, el desarrollo urbano, la protección del medioambiente y la salud.
BONOS. El Bono Canasta y el Bono Familiar fueron establecidos por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y financiados por la AFD, la Cooperación Internacional, el BID, la CAF y el Banco Mundial debido a la pandemia del COVID-19. Este crédito de emergencia para ambos bonos –firmado en julio de 2020 y desembolsado en agosto de 2021 con la nueva gestión– ascendió a 6 millones de euros y estuvo dirigido a las familias más vulnerables del país.
Levesque resaltó que la AFD es un grupo que si bien financia un sector público como tal, también tiene otras dos filiales: la primera es Proparco, que financia al sector privado, porque para la AFD el desarrollo sostenible es una responsabilidad compartida entre todos los actores de la sociedad. Es así que Proparco está comprometido con la inclusión financiera y el desarrollo del tejido económico boliviano. La segunda filial es Expertise France, que moviliza expertos y especialistas para acompañar con asistencia técnica a proyectos de gestión integral de bosques en el país.
Finalmente, la Directora de la AFD remarcó que en la COP26 accedieron a informes de especialistas sobre las consecuencias del cambio climático en todo el mundo, siendo éstas en Bolivia las inundaciones y el estrés hídrico. “Es importante concientizar a la población ahora más que nunca y especialmente a los niños. Por eso, como AFD, brindamos módulos de capacitación de desarrollo sustentable para que ellos puedan reconocer las buenas y malas prácticas. Pienso que, en ese sentido, la educación cumple un rol esencial para el futuro de Bolivia. Yo sé que a veces las condiciones sociales y económicas no son tan fáciles para identificar una prioridad ecológica como tal, pero realmente hay que tratar al mismo tiempo el desarrollo social y económico, y el desarrollo ecológico y la protección al medioambiente”.






