EMPRENDIMIENTO
Con dos años en el mercado nacional, Índigo es un emprendimiento empresarial que genera 220 trabajos para madres solteras de El Alto, que en el tejido artesanal encontraron una fuente de ingresos económicos y un medio para salir de la crisis.
Alison y María Teresa Roca son dos hermanas que del modelaje profesional optaron por el diseño en plena pandemia del COVD-19, apostando por la mano de obra de las artesanas alteñas y la calidad de las fibras de alpaca con el objetivo de confeccionar prendas de vestir de alta calidad.
Mujeres que han atravesado situaciones de maltrato, desigualdad social y sobre todo madres solteras encontraron en este joven emprendimiento una oportunidad para salir adelante.
MOTIVACIÓN. “Este emprendimiento genera 220 fuentes de empleo directos beneficiando a mujeres, que en la mayoría de los casos son madres solteras. Las artesanas trabajan en sus casas y manejan sus tiempos; hemos desarrollado un sistema de pago por prenda terminada, un pago justo, para que puedan tener disponibilidad de dinero y sigan tejiendo, esa es una motivación. Pieza entregada, pieza pagada es el principio”, dijo a LA RAZÓN la gerente general de Índigo, Alison Roca.
Complementó señalando que “para ellas el tejido representa no solamente un medio de vida, sino una cultura que se transmite de generación en generación”.
Entre los materiales utilizados para la confección de las prendas son algodón, seda, fibra de alpaca y en particular baby alpaca. Una característica de Índigo es que cuenta con la certificación Oeko- Tex (etiqueta ecológica líder mundial para productos textiles), con la cual garantiza la conformidad legal de los productos textiles.
María Teresa (hermana de Alison) es la Directora Creativa y se encarga de los diseños de las prendas de vestir, así como de elegir los colores de las temporadas y las tendencias de la moda a nivel global para que las prendas tengan no solo una valía por su origen boliviano, sino también por el valor agregado del diseño.
OFERTA. Con 12 años en las pasarelas, Alison y su hermana María Teresa son conocedoras de las tendencias de la moda, nacional e internacional, por ello decidieron “rescatar” las técnicas ancestrales del tejido a palillo, macramé y en telar.
La capacidad de producción de Índigo, es de 700 prendas de vestir como sweaters, chompas abiertas o cerradas, mantillas, vestidos, pantalones, blusas, faldas pero sobre todo cárdigans.
Pese a la pandemia, estas emprendedoras lanzaron en La Paz la colección de invierno denominada “La Ciudad Maravilla”, la cual se encuentra en etapa de expansión a nivel nacional.
En La Paz, las prendas de vestir de Índigo se las puede encontrar en la tienda Wali Suma; en Santa Cruz, en la galería Los Hijos de Ramón, y en el hotel Palacio de Sal de Uyuni. Asimismo, sus diseños se los puede apreciar en las redes sociales.
Para 2023, Índigo se trazó el desafío de exportar 8.000 prendas de vestir de alpaca al mercado de Frankfurt-Alemania y participar en una feria internacional donde presentarán todos sus modelos.
“Hoy la producción artesanal está asociada a un mercado de lujo, exclusivo, donde se vende pocas piezas. Somos un producto de boutique con acabados de alta calidad, por eso solo queremos vender estas 8.000 piezas en Alemania cumpliendo todos los estándares de calidad”, dijo Alison.
Finalmente explicó que los productos, al generar fuentes de empleo para mujeres en desigualdad social, sobre todo para madres solteras de El Alto, son puestos a la venta enmarcados en un “precio justo”; además ofrecen calidad, diseños exclusivos y materia prima certificada.







