PRODUCCIÓN
La Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarios de Bolivia (CSCIOB) exige al Gobierno y la Asamblea Legislativa una ley que regule el uso de biotecnología en sus cultivos para enfrentar los cambios climáticos.
La organización dio un plazo de 90 días para que la norma se debata, socialice y se promulgue, debido a que las sequías, heladas, inundaciones y vientos afectan a la producción de cultivos.
También piden que el Ministerio de Medio Ambiente y Agua baje a socializar la propuesta del código procesal agroambiental, misma que puede afectar a los pequeños y medianos productores.
De igual forma, solicitan a los diferentes ministerios vinculados el tema productivo bajar a socializar con las federaciones departamentales y regionales los diferentes programas y proyectos orientados a este sector.
Similar pedido fue realizado por la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), a través de su presidente, Fidel Flores, quien señaló que es fundamental que el Gobierno viabilice el uso de semilla transgénica con eventos tolerantes a la sequía como es la tecnología HB4, que para los cultivos de soya, trigo y maíz, puedan contribuir de forma significativa a mitigar las pérdidas productivas y económicas que están siendo ocasionadas por la extrema sequía en los últimos años.

“Como sector productivo ya hemos cumplido presentado oficialmente nuestra solicitud para que nos aprueben el evento transgénico HB4 con soya tolerante a la sequía en el marco del Reglamento de Bioseguridad y hasta el momento no tenemos ninguna respuesta al respecto”, señaló el agropecuario.
Flores dijo que, lamentablemente, las condiciones climáticas adversas presentadas durante el desarrollo del cultivo de la campaña de invierno, principalmente de sequía y heladas han ocasionado la pérdida y afectación de miles de hectáreas con una considerable disminución en el potencial de productividad en estos cultivos.
Según el representante de los productores, las zonas más afectadas son Pailón, San José de Chiquitos, Cuatro Cañadas, San Julián y El Puente, donde no llueve desde abril, con más de 60 días de extrema sequía que han ocasionado la pérdida y afectación de miles de hectáreas. Los cultivos requieren de 500 milímetros de lluvia aproximadamente y solo hubo unos 300 milímetros en algunas zonas, que se dieron principalmente en abril.
De acuerdo con los datos presentados por Anapo, los productores del gremio lograron sembrar unas 770.000 hectáreas con cultivos de trigo, sorgo, maíz, girasol y chía, en esta campaña de invierno 2022, que son producidos como rotación de cultivos a la producción de soya de verano dentro de un manejo sustentable de su sistema productivo.
“Sembramos una superficie importante en esta campaña de invierno para producir granos que son esenciales para otras cadenas productivas alimenticias, lo que demuestra el compromiso que tenemos los productores de garantizar la producción de alimentos para el país”, acotó
El dirigente señaló que, de acuerdo al informe técnico de la asociación, se lograron sembrar 118.000 hectáreas de trigo, 166.000 hectáreas de girasol, 58.000 hectáreas de maíz, 408.000 hectáreas de sorgo y 20.000 hectáreas de chía, las cuales hacen las 770.000 hectáreas cultivadas en esta campaña de invierno. “Es una superficie muy similar al área sembrada en la anterior campaña de invierno 2021, lo que también demuestra que existe un estancamiento en la superficie que está siendo producida”, puntualizó.







