BREVES
China vuelve a ocupar el centro de la atención mundial por el COVID-19. A tres años desde que se conoció la llegada de la pandemia, las fronteras del gigante asiático volverán a abrirse a partir del 8 de enero.
China dio un giro de 180 grados en su política sobre el COVID-19, pasando de calificar la enfermedad como “el peor enemigo de la humanidad” a “un simple resfrío”. Esto viene acompañado por la relajación de las medidas de COVID cero en el país asiático.
A causa de ello, los contagios están aumentando exponencialmente, lo que preocupa a los demás países.
El miedo a que el COVID-19 regrese se da cuando las previsiones de las empresas era que la pandemia quede en el pasado y se pueda retomar el impulso en la economía mundial, que gira en gran medida en torno a los insumos que son producidos en Asia.







