ENTREVISTA
Omnicom Media Group (OMG) presentó esta semana los resultados de la tercera versión de su estudio “1.000 Bolivianos Dicen”. La encuesta indaga sobre la confianza del consumidor, el rol de las marcas, la publicidad y los medios.
Entre los principales hallazgos del estudio se pueden citar los siguientes. Las principales preocupaciones de los bolivianos en 2023 son el incremento de precios de la canasta básica (68%), la falta de trabajo (66%) y el incremento de la inseguridad ciudadana (57%). Al 33% le resulta difícil llegar a fin de mes con sus ingresos, 31% llega justo, 17% ahorra un poco, y un 19% tuvo que recurrir a gastar parte de sus ahorros. Seis de cada diez bolivianos consideran que la situación económica actual se encuentra peor que hace seis meses.
Un 23% de los hogares está constituido por un solo progenitor con sus hijos. Un 31% consta de papá, mamá y niños.
Al momento de comprar, lo más valorado es el precio (68%), calidad (43%) y las ofertas y promociones (43%). También cobra relevancia la satisfacción de las necesidades del hogar.
Los medios digitales son utilizados cada vez más como las principales fuentes de información de las personas. Así, sube el consumo de prensa y video online, debido a la digitalización del consumo de medios, como también a la diversidad de fuentes de información que ofrece la internet.
Conversamos con Catalina Niño, directora de investigación de OMG, y Juan Esteban Pacheco, director de planificación estratégica de OMG para más detalles sobre el estudio.
—En su criterio, ¿cuáles son los resultados más llamativos de la encuesta?
—Si lo resumimos, estos son los puntos más destacados de esta última ola. Las principales preocupaciones de los bolivianos giran alrededor de la falta de oportunidades de trabajo y el incremento de los precios de la canasta básica. Cada vez cuesta más poder llegar a fin de mes para cumplir con las obligaciones del hogar. Hay un índice de confianza hacia la baja, con mayor pesimismo frente a la situación actual y perspectivas futuras, lo cual se ve representado en las emociones negativas y más en las mujeres al ser el contenedor del hogar. Un alza de precios que lleva a los bolivianos a priorizar precio y por encima de cualquier otro atributo de marca. El consumidor es cada vez más digital. La canasta básica es el foco de la priorización del consumo frente a otras categorías que podrían ser más de lujo o entretenimiento. Se está dando una consolidación del consumo de medios y plataformas digitales por encima de los medios tradicionales, donde vemos a un usuario que busca contenido de entretenimiento por encima de contenido noticioso e informativo. El consumidor demanda marcas con propósito, donde el reto para las mismas está en involucrarse más que decirlo. Entre los temas que más interesan que las marcas tomen partido para el boliviano están el medioambiente y la inclusión.
—¿Qué coincidencias y diferencias hay entre Bolivia y los otros países estudiados?
—Las preocupaciones entre peruanos y bolivianos son muy similares en cuanto al encarecimiento de la canasta básica, la falta de trabajo y la inseguridad. Sin embargo, mientras que los bolivianos aún pueden llegar a fin de mes de manera justa, los peruanos tienen que usar de sus ahorros cada vez más para poder tener sus gastos diarios. Otro punto importante es que, si bien ambas sociedades buscan ser contenedores de su hogar tratando de controlar sus finanzas internamente ya que no puedan controlar lo que sucede afuera, el nivel de confianza en Bolivia tiende a caer, mientras que en Perú tiende a subir. Esto demuestra la relevancia e influencia que tienen las situaciones coyunturales en el momento de tomar decisiones de hogar.
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—¿Qué criterios tiene sobre las nuevas tipologías familiares que van surgiendo?
—Como los resultados lo indican, consideramos los miembros con los que se convive en el hogar. Esto nos está demostrando que, si bien se mantiene fuerte la familia tradicional en el país, se están diversificando los tipos de familia posiblemente por las mismas situaciones político-sociales que se dan, teniendo presente a las madres que encabezan el hogar y las familias con nuevos parientes que pueden haberse movido producto de las diversas crisis y replanteando los nuevos hogares. Esto por supuesto lleva a que las distribuciones en gasto y adquisición de productos y servicios cambie.
—¿Cómo están evolucionando las prioridades del consumidor?
—Dada la situación económica actual donde la dificultad es poder llegar a fin de mes con sus finanzas personales, el consumidor boliviano busca marcas y productos en función del precio y la calidad, además de esperar que la marca les entregue promociones (2×1, descuentos, tamaños de empaques etc), con el fin de no dejar de consumir sus marcas preferidas.
—¿Cómo está evolucionando el entorno para la publicidad?
—Vemos un consumidor cada vez más digital, donde el reto para las marcas está en conectar con contenido relevante, ya que, aunque son asiduos consumidores de medios digitales, no necesariamente le creen a la publicidad en éstos. El reto para las marcas y su comunicación está en encontrar el balance perfecto entre sus objetivos de negocio (ventas de corto plazo) a través de campañas más promocionales y performance digital y la construcción de la marca en el largo plazo (campañas de branding). Acá es donde el propósito de marca cobra mayor relevancia para no solo decirlo, sino ponerlo en práctica.
—¿Qué recomendaciones podrían hacerse para los consumidores?
—Más que un consejo al consumidor, vemos es la oportunidad de que las marcas entiendan realmente cuales son las preocupaciones, retos y necesidades del consumidor boliviano y de esta manera poder conectar y ser más empáticas con las realidades de éstos, poniendo en práctica su propósito de marca, generando contenido relevante e innovando en producto y formatos.







