La filmación del western Blackthorn, dirigido por el español Mateo Gil, tomó ayer el centro de la ciudad de Potosí. El rodaje, que se basa en la historia de los bandidos estadounidenses Butch Cassidy y Sundance Kid, se traslada hoy al salar de Uyuni.
Un centenar de extras, 150 carruajes y una docena de caballos fueron requeridos para trasladar el centro de la ciudad de Potosí hasta el año de 1924 para la filmación del western. «Queremos agradecer la colaboración de las autoridades y el pueblo potosino», dijo a La Razón el cineasta ítalo-boliviano Paolo Agazzi, coproductor de la película de Gil.
La población potosina fue ayer testigo del último día de filmación en la ciudad patrimonial. «Terminamos una semana de rodaje en diferentes locaciones de Potosí. No ha habido ningún problema y el elenco está muy cómodo en Bolivia», comentó Agazzi.
En su western, apoyado en leyendas que aseguran que Cassidy no murió junto a Sundance en Bolivia en 1908, sino que escapó e incluso volvió a EEUU, Mateo Gil muestra a un maduro James Blackthorn, pseudónimo bajo el que se camufla Cassidy —que a su vez era otro alias—, que vive emparejado con una indígena en los yungas de Bolivia. Hasta que un día sus pasos se cruzan con Eduardo Apodaca, un ingeniero español reconvertido en ladrón. Ambos acabarán cometiendo atracos juntos.
Sam Shepard (El diario de Noa) encarna a Blackthorn; Eduardo Noriega (Abre los ojos), al ingeniero español; Stephen Rea (V de Vendetta) interpreta a un viejo comisario y Magaly Solier (La teta asustada) es la pareja del forajido. Completan el elenco los actores bolivianos Cristian Mercado, Luis Bredow y Claudia Coronel, entre otros.
Todos bajo la dirección de Mateo Gil, quien en febrero se hizo con dos premios Goyas: mejor guión original por Ágora de Alejandro Amenábar, y mejor cortometraje de ficción por Dime que yo. Anteriormente había conquistado otros dos galardones de la Academia española de Cine por los guiones de Mar Adentro (Amenábar) y El método (Marcelo Piñeyro).
Hoy, el equipo internacional se trasladará a Uyuni y después filmará en la mina de Pulacayo, lugar donde fueron abatidos Butch Cassidy y Sundance Kid hace más de un siglo. En junio volverá a La Paz antes de salir de Bolivia para realizar la posproducción de Blackthorn, cuyo estreno se prevé el 2011.






