El escultor estadounidense de origen español Richard Serra logró ayer el Premio Príncipe de Asturias de las Artes por «su audacia para vertebrar, desde su perspectiva minimalista, espacios urbanos significativos a través de obras de potencia visual».
«Serra es un artista polifacético cuya dimensión universal se expresa en formas contundentes y conceptos sugestivos», subraya el jurado, que decidió por mayoría conceder el galardón a este artista, quien se impuso en las votaciones finales al director de orquesta italiano Riccardo Muti y al cineasta español Carlos Saura.
Tras hacerse público el fallo, Serra (San Francisco, 1939) se mostró «muy honrado» y destacó las «muchas oportunidades» que le ha brindado España para llevar a cabo su trabajo. Entre otras obras, el Guggenheim de Bilbao expone el conjunto escultórico monumental más importante y novedoso de los realizados en su dilatada carrera: «La materia del tiempo», siete piezas de acero de gran tamaño, basadas en figuras elípticas y espirales onduladas.
El galardón, el primero que se falla en la trigésima edición de los Príncipe de Asturias, está dotado con 50.000 euros (63.180 dólares) y la reproducción de una escultura diseñada por Joan Miró.






