Un grupo de diez cholitas peruanas y bolivianas ofreció ayer en Lima una demostración de boxeo para promover una feria binacional campesina de productos artesanales y de comida típica del altiplano.
Vestidas con coloridas polleras y casacas de las banderas de sus países, las mamachas (como las llaman en Perú) protagonizaron cinco singulares peleas entre bromas y golpes bravos, en medio de risas de los asistentes.
La informal tanda boxística tuvo como grandes animadoras a la peruana Lidia Chávez, 26 años, y a la boliviana Marlene Apaza, de 39, natural de Copacabana. Provistas de sus guantes y casco protector, ambas libraron un combate de seis vueltas por tres minutos cada una, donde un árbitro con un «chullo» les daba indicaciones.
Otra mamacha peruana adoptó el nombre de Quinua Bienpartida, en honor a su compatriota y actual campeona mundial de box femenino Kina Malpartida, y a la nutritiva planta del tiempo del imperio inca de consumo en Perú y Bolivia.
En cada pausa de la pelea el espectáculo se trasladaba a las esquinas de las boxeadoras, donde sus asistentes les daban a beber sopas para reponer energías, como chairo paceño y carachama (cabeza de pescado) limeña.






