Dos microcines se inauguran en La Paz y El alto con el propósito de democratizar el acceso del cine a la población. Las salas presentan desde hoy una programación propia donde los filmes alternativos son el plato fuerte.
«Los dos primeros microcines en territorio boliviano funcionarán de forma regular y con programación propia. Con esta propuesta se busca diversificar la oferta cinematográfica con el mejor cine mundial, aprovechando la tecnología digital», dijo Marcelo Cordero, director del Centro Cultural Yaneramai.
Las salas forman parte del proyecto Red de Microcines Bolivia, una iniciativa que busca la construcción de una industria audiovisual propia que permita democratizar el acceso al cine. El proyecto es impulsado por el Centro Cultural Yaneramai en alianza con el Grupo Chaski del Perú; además, tiene el apoyo del Consejo Nacional del Cine.
Ayer se inauguró oficialmente la primera sala audiovisual en El Alto. «El microcine está en las oficinas de la Fundación Compa (Ciudad Satélite), que se une a la iniciativa. El nombre que llevará esta sala será Cineteca Trono», explicó Cordero. Mañana, a las 18.30, se abrirá el segundo espacio: Microcine Chaski que funcionará en el Centro Cultural Yaneramai de la zona de Chasquipampa.
«Ambos espacios se caracterizarán por tener una programación con estrenos exclusivos. Presentarán exhibiciones de cine nacional y ciclos que funcionen como motor para la reflexión de la comunidad sobre sus distintas problemáticas», comentó Cordero.
Hoy, en la Cineteca Trono se inicia la muestra Cine y Vida, que proyectará películas hasta el 3 de junio. Del 29 de mayo al 4 de junio, el mismo ciclo se pasará en el Microcine Chaski. Entre las películas que se proyectarán figuran
La nación clandestina y El coraje del pueblo, ambas de Jorge Sanjinés, y otras cuatro producciones independientes latinoamericanas.
«El objetivo es demostrar a la población los beneficios que trae el cine para su diario vivir al enfocarse en temáticas de interés para la reflexión y acción comunal», explicó Cordero. Agregó que con los microcines «se busca equilibrar el aspecto industrial y cultural del fenómeno audiovisual. Cada película será trabajada de forma particular de acuerdo a sus características. Lo que queremos es que las producciones lleguen de la mejor forma posible al ciudadano».
La próxima semana, la Cineteca Trono abrirá módulos de formación para gestores audiovisuales. Estos cursos buscan formar a personas que repliquen esta iniciativa en otras partes del país. Y es que en junio y julio se inaugurará otros cinco microcines en Tarija, Sucre, Cochabamba, Oruro y El Alto.
«Con estos siete espacios se abre una nueva forma de ver y pensar sobre el audiovisual desde nuestras realidades», indicó el director de Yaneramai.






