Después de una negociación de una década, el Museo Nacional de Arte ha logrado adquirir el terreno aledaño en la calle Comercio, conocido como Villa París. Allí, el repositorio inicia la construcción de nuevos ambientes destinados a mostrar la estética indígena.
La próxima semana se iniciarán los trabajos de ampliación del Museo Nacional de Arte en el nuevo terreno patrimonial. «Finalmente se ha logrado adquirir la Villa París —explica el director Édgar Arandia— gracias a una larga gestión de María Teresa Soux, la secretaria ejecutiva de la Fundación del Banco Central de Bolivia», instancia que custodia y administra el repositorio.
En su nuevo espacio, el Museo construirá varios ambientes destinados a presentar su amplia colección en muestras especiales para niños y, fundamentalmente, a albergar una gran sala introductoria sobre arte indígena precolombino.
«Será una aproximación estética de las manifestaciones culturales antes de la Colonia. Durante muchos años, se ha visto al arte precolombino como un elemento de estudio etnográfico sin considerar su valor espiritual y estético», sostiene el director del repositorio.
El proyecto de resaltar las estéticas de otras manifestaciones culturales diferentes a las occidentales busca ampliar y enriquecer el debate sobre las mismas. Este gesto implica, para Édgar Arandia, una diversificación del concepto de arte en la filosofía del Museo Nacional.
«Cuando ha llegado la Colonia a América, no ha entendido el arte indígena sencillamente porque no se adaptaba a sus modelos occidentales; ahora sabemos que hay elementos estéticos que son parte de la espiritualidad de nuestros pueblos», añade.
Cuando se habla del Museo Nacional de Arte, inmediatamente se piensa en el arte occidental, asegura por su parte María Teresa Soux. «Lo que no-sotros queremos hacer es que el museo se abra a todas las manifestaciones culturales de los pueblos, que son también artísticas, para mostrarlas desde el punto de vista estético».
«La misión de un museo debe ser la de informar, pero también de formar. Ampliando los alcances de las colecciones vamos a poder también influir, a la larga, en el proceso educativo, mostrando la herencia estética prehispánica, sin dejar de lado la herencia artística occidental que también nos constituye», refuerza el director del repositorio.
El espacio de la Villa de París servirá también para exhibir muchas de las obras que permanecen guardadas. «La gran mayoría de las obras está en depósitos por falta de espacio», indica la secretaria ejecutiva de la Fundación Cultural del BCB. Actualmente, también negocia con la Alcaldía de La Paz la compra de la escuela Siles Salinas, también contigua al museo.






