Esta semana comienzan en Warner las nuevas temporadas de The Big Bang theory y Two and a half men. Fox también trae estrenos en los que risas se mezclan con drama y parodia.
Analizando las parrillas de EEUU, que marcan lo que se verá en todo el mundo, se podría decir que la única tendencia palpable es precisamente que no hay tendencia. Por primera vez se ha renunciado a un modelo concreto (ya sea médico, policiaco o familiar) en beneficio de la dispersión, buscando llegar a todos los segmentos de la audiencia, aunque sea a costa de fragmentar la oferta.
Así, se confirma el reinado de Chuck Lorre en el mundo de la comedia de situación y los críticos saludan The Big Bang theory como la heredera de Friends y se rinden a su interpretación de los códigos de una sociedad que navega a ritmo de tecnología y cultura pop sin resultar excluyente. Dos hombres y medio sigue reinando al otro lado del Atlántico y respira tranquila ahora que ha renovado el contrato del protagonista, Charlie Sheen.
También ha sorprendido la irrupción de Modern family (que Fox estrena el 21 de agosto), otra serie de índole cómica con trazos de falso documental (al estilo de la británica The office) y que examina la institución familiar desde puntos de vista poco convencionales: una pareja gay que acaba de adoptar a un niño, un hombre casado con una exuberante mujer 30 años menor y un matrimonio clásico en el que el padre no acaba de encontrar el modo de ejercer la autoridad sobre sus vástagos.
En el ámbito del dramedy (género que mezcla sonrisas y lágrimas a partes iguales), destacan Parenthood (Fox), serie de matices autobiográficos creada por Ron Howard (director de películas como El código Da Vinci) que es la apuesta más sólida del formato gracias a un guión magnífico y un reparto encabezado por el premiado Peter Krause.
No ordinary family juega con los mismos elementos, pero añade un giro: los miembros de la familia del título son en realidad superhéroes. Con dos actores como Julie Benz y Michael Chiklis al frente del proyecto, ABC espera que se convierta en su gran baza tras de la desaparición de Lost.
Y hablando de J.J. Abrams, creador del fenómeno Lost, vuelve a la carga con Undercovers, un proyecto sobre un par de espías retirados que deciden volver a la acción. Por último, en el campo de las superproducciones cabe destacar Boardwalk Empire, la serie de HBO que retrata el nacimiento de la mafia en Atlantic City. Sus créditos no podrían ser mejores: Martin Scorsese, Terence Winter y Steve Buscemi.






