La Ley de Derecho de Autor, promulgada en 1992, ha perdido su fuerza coercitiva y no contempla una solución en casos de plagio, señaló el abogado Luis Dorn, experto en el tema. Este problema surgió en 1997 con la promulgación del nuevo Código de Procedimiento Penal.
Este Código —indicó Dorn— legisla las infracciones cometidas contra el Derecho de Autor. «Esta norma determina que quien plagie tendrá de dos meses a dos años de cárcel, con una multa de 60 días. Esto hace que el delito sea considerado leve», detalló.
Al ser el plagio un delito menor, explicó el abogado, «no se puede proceder a una detención preventiva contra el acusado ya que esta acción sólo se la realiza en casos de infracciones sancionadas con una pena mínima de tres años».
Otra de las normas de este código que coarta la Ley de Derecho de Autor es la que señala que el fiscal podrá ordenar la aprehensión del imputado cuando sea necesaria su presencia y existan suficientes indicios de que es autor o partícipe de un delito de acción pública. «Con estos cambios penales queda claro que esta ley sólo es enunciativa y por ello muchos artistas prefieren registrar su obra en el exterior», indicó Dorn.
Mery Rioja, técnico del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual, señaló que quienes se consideren víctimas de plagio podrán denunciar al Senapi el hecho, siempre que la obra esté registrada.
«El Senapi tiene facultad únicamente de llamar a audiencias conciliatorias», dijo. En caso de no llegar a un acuerdo por esa vía, «el denunciante deberá acudir a la justicia ordinaria», agregó.
Kala marka se apegó a ley foránea
El 2009, los músicos de Kala Marka denunciaron al artista alemán Cordallis por haber plagiado el tema Cuando florezca el chuño. Los bolivianos solucionaron el caso apoyados en la justicia francesa puesto que tenían registrada su obra en ese país.






