«Nunca he tenido temáticas, ni mucho menos. Pinto lo que surge de mi mente, del momento, de muchas situaciones». Así define el maestro potosino, Premio Nacional de Cultura, su nueva colección de 27 óleos, acuarelas y acrílicos.
La muestra, que es resultado de sus últimos años de trabajo, aborda temáticas diversas. El artista plasmó, en algunos de sus cuadros, comercios como el mercado Juchitan de México o ferias marroquíes que fue armando en base a sus apuntes. «También he trabajado óleos pintados en piel con modelo vivo», comenta.
Inmerso en su taller, Pérez Alcalá —uno de los principales exponentes del realismo en Bolivia— continúa su búsqueda. «Quizá ya no llegue a lo que busco, pero estoy aprendiendo todos los días», asegura el pintor, quien se confiesa un admirador de la obra de Leonardo Da Vinci o Rembrandt.
Para este creador, defensor del arte clásico, la pintura se mantiene vigente ante los nuevos lenguajes artísticos contemporáneos. «La pintura no ha perdido terreno pues el pintor más cotizado del mundo es el español Antonio López, él es figurativo, realista y tiene mucho éxito», comenta Pérez Alcalá.
Pérez Alcalá advierte que ninguno de los lenguajes artísticos se equiparan el uno con el otro. «Cuando se habla de la instalación, ésta debe compararse con otras instalaciones. No se puede comparar una instalación con una pintura», señala.
El maestro reconoce que hoy han surgido nuevas formas artísticas. «Puede que más que arte sean espectáculos y éstos están en su lugar, en su derecho pero eso no quiere decir que van en desmedro de la pintura».
Pérez Alcalá radica en La Paz hace 53 años. Fue ganador del Premio a la Obra de Vida del Salón Murillo de la gestión 2009. Se inició en el mundo del arte durante su infancia. Luego de graduarse como arquitecto de la Universidad Mayor de San Andrés se fue a vivir a México (1978 – 1989), donde su obra está considerada como patrimonio nacional y donde conquistó cuatro veces el Premio Nacional de la Asociación de Acuarelistas Mexicanos. Además, se hizo con el Gran Premio de la Bienal Inbo de La Paz, en 1975, entre otros reconocimientos.
Hace dos meses, el también escultor y dibujante fue homenajeado por el municipio paceño con una retrospectiva que ocupó las tres salas de la Casa de la Cultura. «A La Paz le tengo un amor, un cariño inmenso y mucha gratitud. Es grato que me hayan tomado en cuenta para esa retrospectiva, eso significa que no me han olvidado, que significo algo en este momento», asegura el artista.
Las piezas que forman parte de esta muestra se exhibirán al público hasta el próximo 18 de septiembre.
El arte según el acuarelista potosino
Para Ricardo Pérez Alcalá es el espíritu el que se encarga de decir cuál es la función del arte y no así el mundo pragmático. «El arte es un alimento para el espíritu», dice. El maestro, creador de más de 6.000 pinturas y 4.000 bocetos de arquitectura, mostrará su nueva colección durante dos semanas en Galería Nota.






