«Tocaré música de autores jóvenes porque quiero mostrar que la guitarra está viva», dice la paraguaya Berta Rojas, considerada una de las mejores guitarristas de Latinoamérica. Invitada al II Festival de Guitarra actúa hoy, a las 20.00, en el cine 6 de Agosto.
«Creo que hay una belleza profunda en esa madera que uno abraza cuando está tocando y la siente convertirse en música; creo que llena mi vida de poesía». La intérprete guaraní no duda en mostrar su pasión por el instrumento de cuerdas que interpreta desde joven. «Cuando empecé a tocar la guitarra no quise ni pude dejarla más», agrega.
Con siete discos editados, Rojas está considerada por la crítica como una de las mejores intérpretes latinas de la guitarra clásica. «Ese título representa mucha responsabilidad porque debo con mi trabajo generar una noticia positiva sobre mi país y mi región», dice.
Para esta noche, la artista alista un recital con piezas de dos de sus discos. «La primera parte tendrá obras del álbum Terruño, que edité el 2009. Esta producción tiene piezas de compositores de América como Egberto Gismonti y Quique Sinesi y autores ingleses como Vincent Lindsey-Clark». La segunda parte del concierto presentará una antología del disco Cielo Abierto, que reúne nuevas composiciones. «La única forma de mostrar que el instrumento está vivo es tocando la música de jóvenes compositores.
Es un repertorio que a mí me gusta mucho y que ha sido recibido con mucho cariño por la gente del mundo». El público paceño esta noche tendrá aseguradas piezas de Agustín Barrios, Juan Falú, Juan Manuel Acebedo y otros. «Se trata de importantes compositores guitarra», agrega la artista. Las entradas para este recital tendrán un precio de 30 bolivianos.
En su segunda noche, el Festival de Guitarra, también tendrá en escenario al boliviano Marcos Puña. «Él fue uno de mis invitados en el Festival Iberoamericano de la Guitarra que dirijo en Washington», recuerda Rojas.
Y es que para la paraguaya la obra de los maestros bolivianos no es desconocida. «He escuchado la música de Piraí Vaca, quien además es un colega a quien me une una amistad de hace muchos años. Ambos hemos sido becados en el centro Kennedy», concluye.






