La exposición Rostros y rastros del artista Diego Morales (La Paz, 1946) que se expone en el Museo Nacional de Arte está integrada por 16 óleos. Uno de ellos ha concentrado la atención desde la misma noche de la inauguración de la muestra, el 15 de septiembre. El cuadro titula Y no fue, y en él aparecen el presidente Evo Morales, el vicepresidente Álvaro García Linera y la ministra de Culturas Zulma Yugar. Diego Morales explicó que su obra está motivada «en un sueño» que abrigaron esas autoridades: la organización del mayor concurso internacional de belleza en Bolivia. Un sueño que, finalmente, «no fue»; de ahí, precisamente, el título del cuadro.
La noche de la inauguración, un espectador expresó su protesta frente al cuadro porque, según él, faltaba al respeto al Presidente. Poco después, un grupo de personas «con abrigos negros», como los recuerda Diego Morales, recorrieron la sala y tomaron fotos de la pintura. El Director del Museo Nacional de Arte, Édgar Arandia Quiroga, informó que, posteriormente, un asesor del Presidente del Estado lo visitó, vio la obra en cuestión, y no encontró nada ofensivo en ella. Sin embargo, días después, Arandia asegura que desde el Ministerio de Culturas le solicitaron el retiro del cuadro.
Consultado al respecto, el director de Museo manifestó que para él es «absolutamente legítimo» el derecho de Diego Morales y de cualquier artista de expresar, a través de una obra de arte, su percepción de la realidad. Por ello, no retirará el cuadro de la exposición. «Si en Bolivia no se permite opinar, si se exilia el sentido del humor y la creatividad, estamos cometiendo un error», dijo.
El Museo Nacional de Arte depende la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia. El jueves 23 se reunió el Directorio de esta institución. Entre los asuntos tratados estuvo la exposición de Diego Morales. Según información de uno de los asistentes a la reunión, la Fundación brindó su respaldo al director del Museo Nacional de Arte en su decisión de no retirar la obra.
Mientras tanto, recorriendo la sala en la que se exponen sus cuadros, una sala alta, luminosa, que favorece la apreciación de las obras, Diego Morales dijo, a propósito del hecho de que su arte resulte, para algunos, una provocación: «Yo no soy un pintor decorativo. Mi pintura tiene algo de crónica; yo reacciono frente a la realidad». Consultado sobre la posibilidad de que su obra pudo haber sido censurada, el pintor reconoció que el hecho le preocupa, sobre todo, que esto pueda ocurrir en un régimen democrático.
Tiene sus razones. Diego Morales, hace 30 años, fue víctima de un acto violento censura y represión a causa de su arte.
En enero de 1980, presentó una exposición de dibujos en el salón Cecilio Guzmán de Rojas de la calle Colón. Los dibujos estaban motivados en el golpe de Estado del 1 de noviembre de 1979 protagonizado por el coronel Alberto Natusch Busch. Al tercer día de abierta la muestra, efectivos de la Segunda Sección del Ejército, Inteligencia, dirigida por el entonces coronel Luis Arce Gómez, allanaron violentamente el salón y secuestraron la obra de Morales, que hasta ahora permanece desaparecida.
Durante los siguientes ocho meses, el artista vivió en la clandestinidad, puesto que era buscado por el Ejército. En septiembre de 1980, cuando ya gobernaba el dictador Luis García Mesa y el ministro del Interior era Luis Arce Gómez, fue apresado junto a su madre. Los dos fueron golpeados. Ella fue liberada, pero el pintor estuvo preso aproximadamente un mes en una casa de seguridad de Ciudad Satélite, El Alto, enmanillado a una cama. Fue torturado. «Me amenazaban con cortarme las manos», recuerda Morales. Una noche, logró escapar de su prisión. Estuvo escondido en casas de familiares y amigos. Finalmente, con la ayuda de un diplomático europeo salió del país al exilio.
Morales
El artista
Nació en La Paz en 1946. Expone desde los 70. Fue miembro de Los Beneméritos de la Utopía.
Su obra
Crítica y sátira
Su obra se caracteriza por una mirada crítica a la sociedad y a la política. También por su ironía.
Muestra
Rastros/rostros
La exposición integrada por 16 óleos estará abierta hasta el 3 de octubre en el Museo Nacional de Arte.






