Cuando uno ingresa al Consulado de Bolivia en Manhattan, Nueva York, y le piden esperar, tiene dos opciones: sentarse en las sillas cercanas a la recepcionista o ingresar a una sala cuyas paredes exponen arte. Actualmente, 15 pinturas adornan esos blancos muros. Se trata de las obras que componen la muestra Metrópoli Nativa de la arquitecta y ex Señorita Litoral, Úrsula Bustillos.
«Me he inspirado en una fusión entre Bolivia y Nueva York», explica la artista. Sus pinturas, en acrílico, recrean vistas de Manhattan con los colores de aguayos bolivianos. Entre esas obras, hay una serie de 10 que representan a las nueve ciudades principales del país y al Litoral, conjunto que la autora ha bautizado con el nombre de Bolivia Unida.
Bustillos también participa de una exhibición de artistas latinoamericanos que se realiza en la Universidad Saint John’s, en Manhattan. Esta exposición colectiva como la individual durará hasta fin de mes.
De las 15 pinturas que expone en el consulado, Bustillos vendió al menos la mitad. A la legación diplomática acuden diariamente muchos bolivianos y extranjeros que buscan su visa.
El cónsul, Marco Antonio Medrano, comenta que ésta es la segunda exposición que se realiza en esa sala. La primera fue presentada por la pintora María Gracia Canedo junto al poeta Carlos Rivera Mercado.
Las nuevas oficinas del consulado funcionan desde hace ocho meses. «Ahora el ambiente es más grande y tenemos sala de espera y podemos apoyar a los creadores», dice Medrano. Fuera de las paredes del consulado también se promueve la cultura boliviana. En julio se bailó caporales en pleno Parque Central y se realizó un festival donde hubo baile, comida y la actuación de la agrupación folklórica Proyección.
Para noviembre, asegura el cónsul boliviano, viene algo más grande: una exposición del pintor boliviano Roberto Mamani Mamani que se complementará con la proyección del documental nacional sobre inmigración Un día más, filmado en Estados Unidos.






